| Discusión sobre Escuelas de Teatro en el Festival
Nacional de Teatro en Culiacán, Sinaloa
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Benjamín Bernal
CULIACÁN, SINALOA, 27/04/2007 (BB): Se dieron cita en la Biblioteca
Gilberto Owen de Culiacán Sinaloa, Daniel Serrano, fundador de la carrera
de Teatro de la Universidad de Baja California, Arturo Velázquez de la
Facultad de Teatro de la Universidad de Sonora, Rodolfo Arriaga director
del Taller de Teatro de la Universidad de Sonora (TATUAS) y Blanca Olivia
Osuna de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
En otros festivales nacionales e internacionales hemos recogido vario
datos, en nuestro país sólo hay 19 universidades que otorgan el grado de
licenciado en Arte Dramático, de las 32 divisiones administrativas. Así
que cada año se incorpora alguna entidad a esta petición generalizada,
el rector de la universidad de Sinaloa ha mostrado total apoyo a esta
demanda ciudadana y ha pedido que le presenten el proyecto completo para
darle curso ante el comité que decidirá su aprobación.
Acerca de estas ideas hay criterios encontrados, Armando Partida (conocido
teórico del teatro) en charla aparte señala que no es bueno crear filas
de desempleados, el arte dramático tiene muchas vertientes, sin embargo
los jóvenes que se dejan atraer por esta vocación piensan en el glamour
y vedetismo que exhiben los medios masivos de comunicación. A la pregunta
de ¿cúantas escuelas de teatro hay en la entidad, públicas o privadas?
Respondió Rodolfo Arriaga, que ni una sola, los intentos por fundar
escuelas privadas han concluído con fracasos económicos, en virtud de la
escasa inscripción de alumnos.
El taller de teatro que preside Rodolfo Arriaga ha venido cumpliendo
esta función, sin embargo, considera, es bueno abrir la oferta educativa
hacia más maestros y directores, para que se funden grupos de todo nivel
en los 18 municipios que lo forman, con casi tres millones de habitantes.
Otra consideración que hace Fito Arriaga, es incorporar a los contenidos
académicos la mercadotecnia, uso de tecnología teatral, así como
informática para profesionalizar las propuestas artísticas, ya que los
teatreros, salvo escasas excepciones tienen poca idea de estas materias.
Sabemos que cuando ponen su destino en las áreas de difusión y
promoción de las instituciones públicas, cometen el crimen perfecto:
nadie se entera.
Después de platicar con Arriaga, nos queda un eco en la mente: ¿Por
qué el Rector les pide su proyecto? Con el cual simpatiza el académico.
No debería ser responsabilidad de la misma universidad saber qué debe
hacer y por qué, rebotarle a los interesados el estudio y argumentación
parece un medio para retrasar la decisión, como cuando los presidentes
priistas ordenaban "formen un comité y que analice el caso"
Señor Rector, ojalá abreviemos tiempos y se funde esta carrera,
recordemos que la cultura, con todo lo que contiene, espectáculos finos y
arte popular, produce el 6.7 del PIB nacional, cifra sólo superada por
los hidrocarburos y remesas de inmigrantes, el arte, cultura y
entretenimiento tienen un gran efecto multiplicador (empleo directo,
indirecto, publicidad, golosinas, souvenirs, restoranes, libros, revistas,
noticieros, chambas menores como cuidar autos, etc.) en las economías de
todo el mundo, porque el dato es mayor en otros países que si saben: la
cultura es un gran negocio.
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