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Los
Tucanes de Tijuana y El Papá de Los Pollitos
Ciudad
de México, 15 de mayo (AVS/Enkidu): Apenas iniciaba el mediodía cuando
ya Los Tucanes de Tijuana se encontraban reunidos con los medios
para presentar su video más reciente, mismo que da nombre al álbum (con
13 canciones originales) y que, en apenas unas semanas de haberse dado a
conocer, es ya todo un éxito. El video y el CD llevan por título: El
Papá de los Pollitos.
En
apenas cinco minutos, bajo la dirección de Benny Corral, el espectador
recorre un mundo electrizante y peligroso: la vida cotidiana de un mafioso
(jamás vemos la compra-venta, ni el uso de ningún tipo de substancias
psicotrópicas), quien día con día deberá vestir sus ropas mejores,
junto con sus secuaces, Los Plebes a fin de continuar siendo el que
manda, el que dirige, el que tiene el poder y el dinero.
Una
vez más, Los Tucanes de Tijuana atacan a la yugular de una sociedad misógina
y cuya doble moral permite crear el imaginario de que “el poder”
trae consigo, casi como sinónimos, “dinero y mujeres hermosas”.
Un tipo de re-mix de películas como El Padrino –incluso en la
letra se menciona la ascendencia (de valores, educativa a la Siciliana)–,
Snatch (Cerdos y Diamantes) –cuyo uso del idioma inglés
en su variante que antes fuese nombrado “gitano”, fue una de
las detonantes del éxito del film donde destaca la actuación del apuesto
Brad Pitt y donde podemos observar violencia al por mayor, todo con una
historia–, así como la serie televisiva Los Sopranos –donde
“el malo” tiene que conducir su automóvil por sí mismo y
arreglar sus asuntos más importantes con sus propias manos–.
En
El Papá de Los Pollitos vemos una sociedad segmentada en los
arquetipos estadounidenses de identificación étnica, toda vez que “la
calle” parece dividida entre “nosotros” –los dueños
del negocio– y “los otros”. En este caso el imaginario
estadounidense sobre el asunto étnico muestra (a-la-estadounidense)
personas con piel negra, lo mismo que con piel amarilla, quienes deberán
rendir cuentas y pleitesía al Papá de Los Pollitos. O la pagarán
muy caro...
Una
fotografía bien lograda, una música pegajosa y una fórmula de denuncia
sin nombrar especificidades: Se retrata una realidad que existe, con o sin
canciones en su faceta “Narcocorridos”.
Al
concluir la primera presentación del video, tuvimos la oportunidad de
hacer preguntas a los miembros del grupo. La voz principal –en
respuestas– estuvo a cargo del propio Mario Quintero Lara (Primera Voz,
Bajo Sexto y Compositor) & de Gustavo (Chilo) Labrada (baterista),
quienes aseguraron que la filmación del video tuvo lugar en dos días y
para subrayar la presencia del líder, del jefe, se pudo disfrutar de la
belleza femenina. “No podemos dejar de complacer a nuestro público.
Siempre ha existido la delincuencia. En nuestro caso la letra y la música
tienen por fin el entretenimiento, al tiempo que hacemos algo que vende.
Nuestro lugar –subrayaron– es el entretenimiento, por lo que
presentamos a un líder que está rodeado de mujeres, pues el poder y el
dinero siempre se ostentan.”
Al
cuestionárseles sobre la influencia que puede ejercer su música, ellos
responden: “Es como la película Todo el Poder, sólo que ahí le
pudieron dedicar al tema una hora y media y así mostraron la corrupción
y la otra parte de la historia” (Chilo). “No creo que sea una mala
influencia porque es música, nada más... y si no te gusta pues no la
escuchas. Además es como un espejo, ya que yo no me metería en este tipo
de vida, de problemas, donde siempre estás en peligro. Quien quiera
dinero que se ponga a trabajar, porque a veces se ve [al narcotráfico]
como dinero fácil, pero en realidad son personas que arriesgan la vida,
la familia y la libertad.” (Mario Quintero).
Ante
pregunta expresa de quien esto escribe sobre la próxima iniciativa de ley
que será presentada en la Ciudad de México para despenalizar el uso de
mariguana, Mario Quintero fue directo: “Los felicito porque yo
siempre he estado a favor de la legalización. Si legalizan la droga, va a
haber menos crimen. Yo me remonto con lo que sucedió con el alcohol,
cuando estaba prohibido y esto generó corrupción y muertes por el poder.
De esta forma, el que se mata [usando drogas] lo haría bajo su
propio riesgo. [La legalización] sería un buen punto, un buen
avance, porque así ya [el consumo] sería bajo su propio riesgo.”
Quintero
insiste en que la guerra entre el gobierno y los traficantes es una lucha
por el poder y por ello el grupo musical ha debido cuidar las palabras,
las frases, las letras, “porque es bien delicado y peligroso
especular. Nosotros le cantamos a todos y los divertimos a todos.”
Chilo
agrega: “Pienso que se trata de la época en que vivimos. Los corridos
vienen de nuestros ancestros, cuando se le cantaba a Zapata lo mismo que a
Villa; luego se cantó a los gallos, al ruedo, a las carreras de caballos;
ahora estamos cantando esto.”
Quintero
completa: “Los corridos son como los diarios de nuestro pueblo. Mucha
gente nos ha dicho que se enteran de cosas por nuestros corridos, por lo
que en nuestro disco presentamos asuntos como ilegales, galleros y
narcocorridos, entre otros.”
Sobre
la censura a la que se enfrentan tanto su música como sus videos,
Quintero responde: “Los corridos no tienen espacio en la radio o en la
televisión, pero eso es algo que a la gente no le hace falta. En México,
sobre todo, muchos corridos están prohibidos en la radio. Nosotros
respetamos. Las posiciones de cada uno son respetables; sin embargo, también
hacemos uso de nuestras libertades: la libertad de expresión y del libre
comercio. Lo que nosotros hacemos es trabajar.”
Como
ejemplo de esta doble moral en la sociedad hablaron de los videojuegos:
“que son hechos para niños y cualquiera los puede comprar. Luego te
asomas y los niños están usando ametralladoras y matando gente. Golpean
a los demás y [estos juegos] los compra cualquiera”.
Los
Tucanes de Tijuana
destaca por ser una agrupación que trabaja con ahínco, prueba de ello
son sus 27 discos grabados así como la tradición de presentar dos discos
al año, uno con música tranquila, bailable y el otro con canciones
controvertidas donde encontramos historias verídicas. En los bailes,
confesaron, el público siempre quiere más, “tenemos conciertos de
entre tres horas y tres horas y media. Incluso, en ocasiones, las
autoridades han tenido que cortar la electricidad para que se acabe el
concierto, porque nosotros tocamos lo que nos pidan”, indicó
Quintero, “cantamos de 18 a 20 canciones por hora,” concluyo el
líder del grupo.
Un
fenómeno reciente al que hicieron alusión los integrantes del grupo es
que cada vez más, son las mujeres quienes piden los corridos “y se
saben las letras y las cantan. Cosa que no ocurría hace apenas 10 años”.
Entonces hay que escuchar y hacer caso, bromean, “porque como dice
una de nuestras canciones: una vieja ofendida es peor que un narco enojado”.
Con
una agenda llena, Los Tucanes de Tijuana charlaron de forma
agradable y generosa, respondiendo siempre con seriedad y en tono amable.
Se agradece tal entrega que muestra su calidad humana. En Univisión Music
la mesa estuvo compuesta (de izquierda a derecha) por Clemente Flores
(Segundo Bajo Sexto), Alfredo González (Acordeón y Segunda Voz), Gustavo
(Chilo) Labrada (Baterista), David Servin (Percusiones), Mario Quintero
Lara (Primera Voz, Bajo Sexto y Compositor), & Mario Moreno Quintero (Bajo
Eléctrico & Gritos), quienes ahora dirigen, en su Tour El Papá de
Los Pollitos a Estados Unidos (Reno, Nevada; Atlanta, Georgia;
Carolina del Norte; Texas), para luego ir a Tamaulipas. Al centro de México
llegarán en un par de meses, julio o agosto, pues acaban de recorrer los
estados de Sonora, Sinaloa y Michoacán. Enkidu Magazine les desea muy
buena suerte.
Si
deseas más información puedes ingresar a la página oficial del grupo:
www.lostucanesdetijuana.com
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