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Entrevista
exclusiva con la Maestra Berta Hiriart sobre la obra La
Letra M, en la celebración mundial del Centenario Montessori

Ciudad
de México (Texto y fotografía © Agustin Villalpando/Enkidu):
Al
concluir la obra, en voz de Emilio Echevarría nos enteramos del
fallecimiento del Maestro Juan José Gurrola, actor, director, dramaturgo
y “habitante de estos espacios [de la UNAM]”, pues esta función
estuvo dedicada a quien fuese “maestro de muchas generaciones”. A él
dedicamos un minuto de aplausos.
Luego
charlamos unos momentos con la Maestra Berta Hiriart. Aquí están, en
exclusiva para tí, amig@ de Enkidu Magazine, las palabras de la Maestra
Hiriart:
Agustin
Villalpando: Maestra Hiriart, su recuerdo del
maestro Gurrola.
Maestra Berta Hiriart: Mi recuerdo... Yo nunca trabajé con
él de cerca, pero traté de ver sus obras, siempre tenían algo
interesante que entregar. A veces resultaban absolutamente fascinantes. Yo
creo que fue un gran director y al mismo tiempo tenía esa personalidad
arrebatada y provocadora y formidable. Me parece que realmente es una gran
pérdida y como decía Emilio Echevarría, su territorio natural fue este,
fue la UNAM. El, con otros grandes maestros, propiciaron una época de oro
del Teatro de Arte en México.
Agustin
Villalpando: Espacios como este, la UNAM, siempre
acoge proyectos ambiciosos. La Letra M, es un proyecto muy sólido, ¿cómo
fue el proceso de creación?
Maestra Berta Hiriart: Mire, a partir de que un primer día
tuve así como un flashaso que me dijo “qué ganas de hacer algo sobre
María Montessori”, al día de hoy pasaron cuatro años, muy intensos,
de exploración, de investigación, pero no sólo mía, sino de todo el
equipo. Ha sido muy rico el trabajo colectivo; los actores se involucraron
muchísimo. Edyta Rzewuska [Escenografía, Iluminación y Vestuario, N/Enkidu],
que es una gran artista visual, también. Nacho Ferreyra, quien hizo el
video. Todos nos íbamos al Instituto de Cultura Italiano, quien
gentilmente nos permitió ver los archivos y estábamos ahí horas, viendo
las fotografías, porque había mucho que averiguar.
Por un lado está
toda la dimensión del trabajo de Montessori, todo lo que está
involucrado en la pedagogía. ¿Qué quiere decir educar? ¿Por qué? ¿Para
qué? ¿Qué proponía ella a diferencia de lo que proponían otros
sistemas de su momento? Y luego está la relación inevitable con el poder,
pues finalmente, todo grupo en el poder va a estimular cierto tipo de
educación que le conviene y casi yo diría que, excepto en sociedades muy
democráticas y abiertas y adelantadas, lo que conviene es que la sociedad,
que los niños, los adolescentes, crezcan como seres críticos y pensantes.
En realidad, la mayor parte de la gente en el poder quiere contar con un
“rebaño” manejable, que pueda ser guiado según les va conviniendo a
sus fines económicos y políticos. Y como ese esquema es contrario a lo
que proponía María Montessori, quien fue una mujer tan adelantada a su
tiempo, con una propuesta tan libertaria, pero además libertaria no en el
aire, no anarquista, a lo loco. Se habla mucho de ella y se le conoce poco.
Nada que ver con que cada quien haga lo que se le da la gana y ya. No, por
el contrario, ella se pasó toda su vida observando a los niños, estudiándolos,
viéndo cuáles eran sus necesidades psíquicas de desarrollo y
proponiendo y desarrollando materiales al servicio de esas necesidades de
desarrollo. Entonces, en ese ambiente claro que los niños se pueden mover
con entera libertad y todo lo que hagan les va a servir para crecer.
Agustin
Villalpando: ¿Estuvieron en contacto con el Método
Montessori?
Maestra Berta Hiriart: Sí. La Escuela Comunidad Educativa
Montessori nos abrió sus puertas. Las guías [maestras, N/E] muy amorosas
y pudimos ir a observar muchísimas veces. Simplemente sentarnos en un
rinconcito del ambiente y observar lo que pasaba con los niños, lo que
pasaba con las guías y nos prestaron también muchos de los materiales.
Aparte de haber leído buena parte de su literatura que es muy amplia,
ella fue una mujer muy productiva [“Hasta los 81”, dice AVS]. Sí,
hasta ese día se levantó a las siete de la mañana a trabajar.
Agustin
Villalpando: México 2007, un momento
particularmente difíficil. ¿Qué nos deja el Método y la personalidad
Montessori?
Maestra Berta Hiriart: Yo creo que muchos cuestionamientos.
Al menos es lo que me deja a mí y siento que ha dejado en muchos de los
maestros que han venido a ver la obra y el público en general. Así que
muchos cuestionamientos porque tenemos que preguntarnos qué les estamos
ofreciendo hoy a los niños y a los adolescentes y eso a qué sociedad
apunta.
¿Qué clase de sociedad queremos a partir de la educación y el
modelo educativo que estamos ofreciéndoles a los niños, a mi juicio muy
rebasado por la realidad? A mi juicio no se está tomando en cuenta la
realidad de muchísimos de los niños mexicanos y más que la escuela, a
donde van de nueve a 12 de la mañana, los chiquitos de primaria a una de
la tarde cuando más y el resto del tiempo están en la televisión o sea,
esto que se dice que la televisión es la verdadera escuela de los
mexicanos pues es algo verdaderamente aterrante porque ¿qué es lo que la
televisión les está proponiendo a los niños y a los adolescentes? Lo
que ya sabemos y se ha dicho mucho. Uno lo vuelve a pensar y lo ves bajo
otra perspectiva y es alarmante.
Tendríamos que hacer algo... Bueno, por
lo pronto lo que a nosotros nos toca es hacer teatro, y entonces lo
traemos a colación con ganas de que nos podamos ir de aquí del teatro,
de que el público que venga al teatro salga platicando y pensando: Oye,
qué estamos haciendo con nuestros hijos y con nuestros alumnos, es decir,
cómo podemos aspirar a que México sea otra cosa que un país dependiente,
cada vez más pobre, únicamente maquilador, con los miles y miles de
migrantes saliendo cada día...
No hay nada que ofrecerles a los niños y
peor, la ofertas que de pronto pueden recibir los niños mayorcitos, son
ya en el tráfico de toda clase de cosas ilegales que se ha adueñado del
país y entonces piensan “¿para qué voy a estudiar? O para qué voy a
ser un maestro, un ingeniero, un doctor, si yo gano más dinero en 10
minutos, con X o Z cosa ilegal que haga” y cuando, además, se dan
cuenta que muchos de los profesionistas están desempleados. Todo está al
revés: si un biólogo tiene que trabajar de taxista, entonces el niño
dice, naturalmente, yo para qué voy a estudiar. Tiene mucho que ver,
también, con esta sobrevaloración, no sólo en México sino en el mundo
del dinero.
El capital es ahora como el rey, el valor máximo y por eso
estamos ahora en la crisis en la que estamos; en la crisis ambiental que a
ver si sorteamos... un pleito cerrado de unos contra otros... porque tú
piensas tal o porque yo quiero tu petróleo, etc. etc... Entonces, ¿cómo
le hacemos? Yo creo que tenemos que volver a ver a los niños y a los jóvenes
con toda seriedad y empezar como a replantearnos y... no sé... lo que les
estamos ofreciendo.
Agustin
Villalpando: Lo que escuchamos de María
Montessori, en escena, forma parte de sus discursos.
Maestra Berta Hiriart: Sí. La mayor parte de los discursos
de María son tomados textualmente. Muchas de las otras cosas están
ficcionadas, pues nadie escuchó o grabó realmente, las conversaciones
que tuvo con su hijo o con las guías o con los funcionarios fascistas.
Sin embargo, los personajes de María y de Mario están bastante apegados
a la realidad y en cambio, Selma Watts está hecha con rasgos de distintas
guías que acompañaron a María y que siguieron su método. En efecto,
algunas de ellas fueron expulsadas de Italia. El personaje de Italo
Gentile también es una mezcolanza de figuras de la época, del régimen
de Mussolini.
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