| El costo de despedir a Isaiah Washington de Grey's
Anatomy
LOS ANGELES, 13/06/2007 (AP) _ Tener un papel estelar en una de las
series de televisión más populares de la televisión es el sueño de
cualquier actor y eso lo sabe muy bien Isaiah Washington quien batalló
infructuosamente para mantener su personaje del "doctor Preston
Burke" en "Grey's Anatomy".
Tras lanzar en dos ocasiones improperios contra los homosexuales,
Washington se autocondenó a perder el mayor papel de su carrera, lo que
coincidió con su récord de comportamiento volátil y una fuerte presión
de la industria.
Cuando la creadora y productora ejecutiva de la serie Shonda Rhimes le
decía a Washington que había quedado fuera del programa, la decisión ya
había sido fríamente calculada por sus jefes de la cadena ABC Television
Studios.
Su "patrón de comportamiento" representaba una desventaja
potencial, demasiado riesgosa para la empresa Walt Disney que es dueña de
los estudios, dijo una fuente cercana a la producción. La fuente no
estaba autorizada a ofrecer información y habló bajo condición de
anonimato.
La operación para remover a Washington, de 43 años, fue rápida y
bien cuidada. El estudio declinó activar la opción en su contrato de
incluirlo en una nueva temporada, por la que el actor hubiera recibido
cerca de 2,7 millones de dólares, y le dieron la noticia poco después
del fin de temporada el mes pasado.
Su personaje del doctor Burke fue convenientemente eliminado de la
trama en el último capítulo, lo que indica que la movida fue planificada
desde hacía algún tiempo.
Washington dijo que estaba "entristecido" por la salida.
"Lo único que puedo hacer es disculparme muchas veces. Sólo
puedo aceptar toda la responsabilidad", declaró al sitio de internet
EW.com el miércoles. "Tengo que encargarme de dejarle saber a la
gente que lo que se publicado acerca de mí no es cierto".
Para el líder de los derechos de la comunidad gay Neil G. Giuliano la
actitud de los estudios demuestra que se acabó la tolerancia a la
discrimación por preferencia sexual.
Jasmyne Cannick, un amigo de Washington, dijo que el caso refleja una
división profunda entre los blancos homosexuales poderosos de Hollywood y
el resto de las minorías.
"Los que pedían su cabeza (la de Washington) son los que yo llamo
como la mafia gay", señaló.
Posiblemente hay más detrás de la decisión, que un lenguaje
intolerante.
Bryan Birge, quien trabajó como diseñador de vestuario en el drama
policiaco de 1997 "High Incident", aseguró que el actor
explotaba de enojo en el set de grabación y en un momento dado lo agarró
con fuerza para pedirle que quitara una revista de su bolsillo en una
escena.
"Era bizarro", dijo Birge a la AP. "Es difícil tener al
hombre al lado".
Washington, quien sirvió en la fuerza aérea estadounidense, ha
tratado de arreglar su imagen a toda costa. Se disculpó públicamente con
sus colegas y con la organización en favor de la comunidad gay GLAAD.
Filmó un servicio público e hizo una donación para ayudar a la
conflictiva región de Sierra Leona en África.
Los problemas de Washington en el set de Grey's Anatomy comenzaron
cuando discutió con el protagonista de la serie Patrick Dempsey y además
usó un epíteto para referirse a su otro compañero de reparto T.R.
Knight. Washington difundió una disculpa pública por su comportamiento
"desafortunado", pero en una entrevista en la entrega de los
premios Globos de Oro negó haber hecho el insulto.
Los grupos en defensa de los derechos de homosexuales que pidieron la
disculpa aseguraron que no buscaban su despido de la serie y que no
ganaban nada con ello.
Aquellos que pudieron haberlo defendido como algunos de sus compañeros
actores o los que defienden los derechos de los negros se han mantenido
mayormente en silencio.
"Si lo están despidiendo por ese incidente, yo no creo que ese
castigo arregla el crimen", dijo Vic Bullock, director ejecutivo de
la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color.
Tavis Smiley, el conductor de televisión nacional y de un programa de
charlas por radio opinó que los insultos de Washington provocaron una
herida muy profunda.
"Como sociedad todavía estamos lidiando con la noción acerca del
perdón y la redención", señaló Smiley. "Lo que este
incidente nos enseña... es que hay un dolor tan profundo que una disculpa,
no importa cuán sincera sea, no es suficiente".
|