Guerrilla
semiótica televisada
Venezuela:
Aló Presidente
Fernando
Buen Abad Domínguez
Fundación
Federico Engels (www.engels.org )
Nadie imaginaría
que un programa televisivo largo, muy largo
[2], basado casi en una sola toma, sin movimientos ni efectos espectaculares,
con un hombre que habla y habla, que incluso canta de cuando en cuando,
y feo [3],
sería uno de los foros de comunicación y educación política más
importantes en plena "Civilización de la Imagen [4]".
Nadie imaginaría
que tal experiencia de comunicación sería un apogeo de celebraciones
revolucionarias, manicomio para funcionarios gubernamentales, voz de
pueblo emplumada con rebeldías, sinfonía de luchas alimentadas con
estrellas que bajan a galope desde la bandera de la revolución.
Aló
Presidente ha roto los cánones y los silabarios con que muchos iniciados
y sabihondos mediáticos andan por el mundo vendiendo "Ingeniería
de Imagen". Ha saltado las tranqueras y los límites, los estatutos
de muchos "estudios de recepción", los "hábitos de las
audiencias" y los estereotipos del "raiting". Aló
Presidente es una experiencia de comunicación alimentada con los
imaginarios más ansiosos. Insurrección semiótica que con imágenes y
palabras transmite a norte y sur, este y oeste su clamor de verdades.
Hugo Chávez pasa horas explicando planes y tácticas sobre el pizarrón
eléctrico de la tele y la radio, repletos de miradas… enseña,
aprende, denuncia, exige… palabra por palabra. Habla con fuerza desde
la política, sobre la política y contra ciertos políticos que temen
mancharse los zapatos. Algunos burócratas… pues.
Aló
Presidente es una revolución hecha comunicación, no por gracia
del talento "genial" de Hugo Chávez, por su encanto o carisma,
o no sólo, sino por la fuerza que las masas le confieren para que
comande, junto a otros, una revolución incluso con los mass media. Aló
Presidente no sería lo que es sin la lección extraordinaria de abril y
sin la potencia de un pueblo decidido a transformarlo todo y
transformarse sí para devolverse las tierras y fábricas robadas a lo
largo de siglos, el trabajo y las riquezas saqueadas lo largo de siglos.
En Aló Presidente el que habla no es el que aparece, el que mira
no está inmóvil, el que escucha dialoga con sus convicciones y todos
someten a escrutinio y prueba lo que parece lejos pero que está a la
vista cuando la vista no se agota con lo visible [5].
Habla de los
hospitales, los quirófanos y los médicos, del maíz, el azúcar, el
café y el petróleo. De los obreros y de los militares, del los
reservistas, de las armas y la educación. De la comida y de la vivienda.
De la riqueza que es de todos. En Aló Presidente suenan los cerros y
los balazos. La lucha contra la barbarie y la lista enorme de problemas
turbulentos. Ahora se sabe quién es quién. Aló Presidente tiene esa fórmula
enigmática de cierta comunicación que ha descubierto el centro de su
poder y lo ha ocupado [6].
Ahora esa comunicación no la deciden los burócratas ni los oligarcas,
decide el que se organiza y participa, interviniendo, expropiando. Está
siendo derrotada la indolencia y la indiferencia, la apatía y el
desencanto. Aló presidente con sus horas y horas de transmisión cava
trincheras nuevas alambradas con púas de verdades, tira palabras con
ametralladoras de ideas para barrer cuanto amenace la acción directa y
diaria. Es entretenido, es divertido, es entrañable y es extrañable.
Nomás no se transmite y hay lío.
Imágenes
e Imaginarios de una rebeldía mediática.
Uno
debe recomendar Aló Presidente a los obreros y los estudiantes de todos
los países. Sin duda contribuye a esclarecer el problema del movimiento
obrero y de la comunicación necesaria en una revolución. Ganar un
medio de comunicación es ganar un arma poderosa para la lucha y no
podemos ignorarlo sin peligro de acarrear desgracias irreparables,
regalando un frente fundamental a los enemigos. Ya ocurrió un golpe de
estado mediático, la lección fue dolorosa. Es indispensable estudiar a
toda costa la potencia discursiva, comunicacional y combativa de Aló
Presidente, y mantener proyectos de investigación capaces de debatir
los logros de una experiencia semejante que, con pocos elementos,
obtiene resultados extraordinarios. Para que no se vuelva púlpito de
vanidades ni plataforma del personalismo.
Estudiar
qué pone, pues, sobre la mesa el debate entre la cantidad y la calidad
de los medios y modos para la producción comunicativa. Tácticamente la
narrativa de Aló Presidente repone voces para un orden social nuevo y
un nuevo orden comunicacional al servicio de la creatividad
revolucionaria. Aló Presidente tiene un lugar central en la memoria de
los pueblos, de las sociedades y de los individuos. Aló Presidente no
es un informe, ni un reportaje, más bien una épica donde no hay
ensamblaje casual de palabras sino lucha por el significado desde una ética
que viene de la lucha y apunta a un imaginario nuevo en plena construcción
permanente.
Chávez
se sitúa en el vértice de cierta lógica donde convergen líneas
trazadas históricamente, él mismo es un punto referencial sobre el
imaginario revolucionario, pero un punto de fuga que da perspectiva al
complejísimo proceso de transformaciones ideológicas, políticas, éticas
y estéticas iniciadas en Venezuela no por arte de magia sino por un
proceso revolucionario en marcha. Chávez posee una intuición y praxis
comunicativa de carácter pendular que va y viene del proyecto al
reclamo. De los planes a su critica, del dicho al hecho. Los ministros
tiemblan.
No
se trata de un Presidente que dialoga por los medios, se trata de un
quehacer teórico, político, poético y filosófico… hay problemas de
lenguaje, no pocas ideas están en crisis y no son pocas las
contradicciones que se viven diariamente entre lo propio de la lucha
revolucionaria y su comunicación necesaria, hay conflictos de estilo
necesarios sobre una táctica de propaganda permanente, es decir, poética
de una lucha hoy todavía asimétrica, desigual y combinada [7].
Es
verdad que la metáfora es un arma de guerra en la batalla semiótica
que Chávez libra en cada emisión de Aló Presidente, pero es un arma
que sólo acepta munición social de base. No funciona sin eso, es su
piedra filosofal, lo que permite descubrir y transformar la realidad. Aló
Presidente funda su discurso en una síntesis finísima que necesita la
dialéctica de la lucha porque conmemora y denota, recuerda y significa
la vida cotidiana, la praxis revolucionaria. Coinciden la política y la
comunicación haciéndose poesía y filosofía para la revolución.
Coinciden la conciencia de la crítica y la crítica de la conciencia.
Unas veces mejor y otras no tanto. El arsenal simbólico de Aló
Presidente contiene creación literaria, cancioneros populares, geografías,
colores, olores, sabores, historia, psicología, semiótica… como
palabra creadora y sabiduría de un discurso poético que se hace sin
pedanterías y exhibicionismo… que fluye desde la verdad misma de la
lucha que no "hace" Chávez por sí mismo.
Aló
Presidente como programa de transición.
Chávez
es un comunicador entrenado largamente por fuera de los estereotipos
académicos o mediáticos y esa es, en parte, su fuerza. No tiene
ademanes ni "tics" de locutor, no devanea con giros impostados
para dar efecto grandilocuente a cualquier información basura, como
tanto disfrutan en CNN. Chávez no es un "galán de la pantalla",
no es el vendedor más grande del mundo, no es un predicador hipnotista
de serpientes. No es el éxito del "marketig" mediático
estudiado en bunkers de publicistas con tácticas maquiavélicas para
posicionar una apariencia rentable que tiene "éxito" por
" progre". Con frecuencia El Aló Presidente supera a
Chávez y lo hace transparente para dejar ver a través suyo el poderío
rebelde de un pueblo que va decidido a consolidar su revolución a
sabiendas de que le falta mucho. Con su economía de recursos Aló
Presidente construye un espacio objetivo que no opera con, y por, los
trucos de la farándula, su desafío se ancla permanentemente en la dialéctica
del conflicto, de la pugna de intereses y la lucha de significados
tomados de cada proyecto, con nombre y apellido, para impulsarse desde
ahí hacia la expectativa de acciones concretas renovadas. Hay que ver
qué ocurre cada vez que Chávez, fiscal, toma un buen trago de voz
popular, hincha el pecho y presta su voz a una denuncia que ya tiene voz
propia en las refriegas sociales contra los atrasos de algunos burócratas,
la intolerancia de algunos iluminados o el despiste de algún revolucionario
trasnochado que todavía anhela ponerse delante de las masas para acaudillarlas.
Está
claro que no hay tarea más importante que la tarea propagandística
anti imperialista y por la revolución. Las
tácticas comunicacionales en Aló Presidente no son seres caprichosos y
autónomos. Están sometidas a leyes de un lenguaje que se rebela y
rompe diques de la sintaxis común y del diccionario mercadológico
vulgar. Se trata de una táctica de comunicación en movimiento
permanente de voces que constituyen una unidad compleja, como célula
expresiva que se multiplica en la revolución. Táctica de comunicación
como totalidad indivisible, del mismo modo que la sociedad es el
conjunto de individuos en contradicciones Aló Presidente sería
totalmente inútil si fuese discurso aislado incapaz de construir
unidades significativas dinámicas.
Tal
experiencia es ni más ni menos un amor que construye el significado,
sentido, verdad y sabiduría de la praxis vuelta espacio de comunicación
y guía. No es sólo voluntad de Chávez. Es un amor que habita, no
unilateralmente, la mirada de Chávez, sus sonrisas y furias. Amor
inspiración y atracción siempre paradojal dialéctico, significando lo
complejo de la realidad que da noticias de cierta humildad epistemológica
para la reflexión sobre la revolución que los envuelve. El campo semántico
de Aló Presidente se refiere siempre a la palabra ganada sobre la
palabra perdida, a su búsqueda, al momento y a la urgencia de decir la
verdad dicha y vivida en un proceso apasionado que no es ajeno a cierto
tinte patriarcal. Acaso parte de sus contradicciones vigentes. Todo esto
es de un mérito y una complejidad que deben ser estudiados
minuciosamente.
No
debe haber catedrático, publicita, comunicólogo, militante… que no
admire o envidie semejante conjunción de virtudes
comunicacionales que han saltado las trancas de los recetarios mediáticos
tan queridos por algunas consultoras en imagen. Es claro que Aló
Presidente, es decir toda la audiencia en voz de Chávez, termina por
adscribirse en un fenómeno de comunicación sui géneris y complejísimo,
es decir, para una transformación honda en los medios, modos y
relaciones de producción de las imágenes y los imaginarios. Construcción
de una experiencia de comunicación inédita y voluptuosa, dialéctica,
polisemia, de síntesis. Plena de lenguajes no verbales que designan la
realidad y sus luchas revolucionarias por analogía y con metáforas
para un mundo muy concreto, tan concreto como el petróleo, las armas,
la expropiación de las herramientas de producción y la defensa de la
soberanía..
Aló
Presidente escapa a la banalidad de los modos burgueses para el uso de
los mass media, obsesivos y alienantes, para emprender una lucha contra
el régimen absolutista de imágenes, en una guerra de significados
necesaria y complicada. Aló Presidente es un puente ineludible en el
paso de una comunicación vieja, golpista y alienante a otra comunicación
en plena creación, esta vez no dispendiosa, escandalosa ni obscena,
esta vez divertida, sabrosona y cariñosa, esta vez, acaso, hecha por
todos.
Chávez
protagoniza en Aló Presidente un personaje múltiple que es él mismo
en la piel de todos. Viejo, adolescente, criollo, mestizo, militar,
campesino, obrero… preserva en su rostro cubista los rostros de
un pueblo que tiene de todo un poco, incluso la sonrisa fresca, las
penurias, los miedos y los dolores. Es la vida misma de un país herido
con golpes mediáticos, mentiras, robo y crimen. Pero esta vez la tele y
la radio son un arma más de la revolución [8]
. Pa´l buen entendedor que no quiere pocas palabras.
Para
que surta efecto la táctica comunicacional de Aló presidente es
necesario que los signos y sonidos de la revolución multipliquen su
sentido en la dirección rigurosa y unívoca de la revolución misma. No
es la figura del Presidente Chávez lo que constituirá tal unidad de
sentido, es la construcción totalizante de una sociedad como organismo
de unidades significativas en plena resignificación revolucionaria.
Hacia la conciencia definitiva sobre sus fuerzas revolucionarias, la
toma del poder y la revolución permanente. Es decir de comunicación
revolucionaria que paraliza sus verdades porque las mantiene vivas y en
crecimiento.
Política
de Comunicación y comunicación política.
Aló
Presidente encarna el mismo problema que se presenta a la hora de
construir, colectivamente, una política de comunicación compleja,
consensuada e inseparable de la revolución que no es totalidad cerrada
sino conjunto de estrategias en transformación constante para que el
poder no sea de unos cuantos gracias incluso a la emergencia de tácticas
de significado nuevas [9]
. Aló presidente en cada emisión constituye una frase de un lenguaje
creado desde una actitud intelectual nueva. No de Chávez sino de las
bases sociales que se han organizado para recuperar lo que les ha sido
robado. El trabajo mismo.
Tal
experiencia de comunicación, todavía en crecimiento, es un mundo de
invitaciones y respuestas, flujo y reflujo, unión y contradicción.
Comunicación que es un ser social vivo movido por ritmos semejantes a
los que rigen a los seres vivos en general. Esa comunicación, con sus
contradicciones y límites, es la sociedad nueva en construcción, y
también algo más: es expresión del estado que guarda el trabajo, su
valoración, degeneración y o emancipación. Por eso la práctica de la
comunicación en Aló Presidente reclama una inquisición exigente sobre
todos aquellos responsables de producirla y reproducirla. Su carácter,
incluso de laboratorio comunicacional demanda atención y diagnósticos
constantes. No hay muchos casos similares.
Chávez
no se pregunta cómo está hecha la comunicación y si su dinámica es
suya o sólo es reflejo de un estado de ánimo pasajero. Interviene en
para movilizar fuerzas que duermen en ella tras años de modorra y
brutalidad, procede hacia una rebelión, ausente hasta hoy en los "intelectuales",
en muchos hombres de ciencia y en no pocos filósofos… procede como
proceden los pueblos en rebeldía que no trasforman la revolución en un
"don", en filantropía, sino que modifican desde sus bases las
culturas, los valores, los medios, fuerzas, para que sean núcleos de
energía revolucionaria.
Ciertas
experiencias de comunicación modernas están habitadas por la misma
tensión. La Unión Soviética lo supo, Chiapas lo sabe. Pocas veces la
lucha desde la comunicación ha estado tan cargada y plena de alientos
revolucionarios. Comunicación vertiginosa, clara. Es tal la influencia
de las formas de comunicación en todas las expresiones humanas que es
imposible eludir la tentación de contribuir a edificar una filosofía
fundada en la comunicación. Y tenemos mucho para estudiar
productivamente.
Si
Aló Presidente es un foro de educación política popular basado
en medios de comunicación, si constituye una de las experiencias en
comunicación más extraordinarias reveladoras de la experiencia
revolucionaria venezolana, si es un foro de gestión y control político
televisivo, si es un organizador y orientador estratégico para la
movilización social, si es una "escuela" política divertida
y adictiva, si es una ruptura de cánones y formularios mediáticos y
estéticos y pedagógicos convencionales, si es una táctica de
comunicación y propaganda obra de la intuición y la dialéctica
revolucionarias de las masas... entonces Aló Presidente ofrece una
oportunidad magnífica para estudiar concretamente un ejercicio de
comunicación revolucionaria que tiene por objeto principal organizar y
orientar a la población en materia de sentimientos y pensamientos
contra el imperialismo y por la revolución . Oportunidad para entender
cómo echamos mano al problema de la calidad y la cantidad de los
elementos comunicacionales desde los más sencillos hasta los más
complejos (por accesibles y profundos en simultáneo). Cómo sacamos el
doble provecho (ameno y entrañable) de los elementos con que cuenta y
produce expectativas sociales significativas y afectivas. Si Aló
Presidente [10]
es todo eso es urgente instalarlo como objeto de estudio en
Universidades, escuelas, Institutos de Investigación, colectivos
comunitarios, organizaciones sociales de base, comunidades indígenas,
organizaciones campesinas y fábricas. No para repetir fórmulas, si
para aprender a crear propias y nuevas. Acaso así, esta vez, la
revolución si sea televisada.
[1]
Aló Presidente es un programa semanal emitido todos los domingos
en el canal estatal. Presenta la particularidad de ser presentado y
animado en directo por el propio Chávez, sentado tras una mesa de
despacho. En el curso de las 5 ó 6 horas que dura el programa, Chávez
explica sus acciones, discute con invitados, recibe llamadas de teléfono
(de ahí el nombre del programa) de todas partes del país, cuenta la
mitología de la que saca imágenes que ilustran la actualidad del país
y incluso llega a "cantar cancioncillas". Incomprensible
visto desde Europa, este programa no tiene nada que ver con los
discursos río de un Fidel Castro. Pierde todo su sentido fuera de la
realidad de la situación en Venezuela. Improvisado y relajado, da a
Chávez la posibilidad de expresarse directamente con el pueblo. A
este último le permite discutir y conversar con el presidente, pero
también aprender a conocerlo. En efecto, nadie -por muy buen "comunicador"
que sea- podría "interpretar" un papel durante cinco horas.
Así, para seguir el curso de su pensamiento, desarrollar su
razonamiento ante las cámaras y establecer relaciones improvisadas
entre dos ideas Chávez se abre al espectador de una manera real, algo
que ningún otro jefe de Estado occidental aceptaría hacer. Renaud
Lambert Risal/Rebelión. http://www.vive.gov.ve/paginas/alopresidente.html#
http://www.risal.collectifs.net/article.php3?id_article=1097
[2]
"Sus discursos son tan largos como los de Fidel, una conferencia
de prensa puede ser de dos horas, y su programa dominical "Aló
Presidente" puede ser de seis o siete. Cautiva al auditorio como
Fidel, aunque su estilo es diferente: muy campechano y jocoso,
contando anécdotas y haciendo digresiones con las que no pierde el
hilo, cantando y recordando versos, citando a Bolívar y a los otros
libertadores, con frecuentes risas tanto de él como del público, con
intervenciones que le hacen a gritos desde el público y que él a
veces contesta con gran rapidez, y aun a veces entabla diálogo con el
que lo ha interrumpido. (Me han dicho que "Aló Presidente"
se puede captar por Internet o por radio)". Ernesto
Cardenal Rebelión
Venezuela: la revolución silenciada 10-01-2005http://www.rebelion.org/noticia.php?id=9742
[3]
H.CH. "Mira, yo canto muy mal, y además con
esta gripe... pero te estaba tarareando una canción de un poeta de mi
pueblo, se llama Eladio Tarife, y ha compuesto canciones como
"Linda Barinas". Barinas, es mi tierra natal, en el sur, en
los llanos y dice: "Yo traigo un grito llanero que me nació del
te quiero para cantarte Barinas"; pero esta es una, otra es:
"Sueño latino", y es la que me despierta del alma cada vez
que vengo a estas reuniones: "En la barca de mi sueños por América
Latina, me la paso navegando de México a la Argentina, yo soy de la
tierra de donde nació Bolívar
la misma de San Martín, de Zapata y José Artigas"... es
linda la canción. Entrevista publicada en "La
República" de Uruguay el 04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado
digitalmente: 7 de marzo de 2005 http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[4]
Como supone Enrico Fulchignoni. «La civilisation
de l' imagen». Petit Bibliothéque Payot, Paris, 1975.
[5]
H.CH. "A mí me
apasiona el tema mediático comunicacional, desde niño. Siempre me
apasionó participar, debatir. Me gustaba mucho dar discursos de niño.
Recuerdo que mi padre era maestro de escuela, hoy es gobernador del
estado natal, y acaba de ser reelecto ahora hace tres meses.Entonces,
mi padre me hizo una vez un discurso el día de la bandera. Recuerdo
clarito que terminé diciendo lo que él escribió en un papelito:
"La bandera que Miranda trajo y que Bolívar condujo con gloria
hoy flamea libre en el horizonte"... me encantaba.O cuando fue
por primera vez un obispo a mi pueblo, se llamaba el obispo González
Ramírez, me tocó también leer unas palabritas que me escribió mi
padre de bienvenida al obispo.Bueno y luego ya lo mediático. En el ejército
yo hice curso de locutor. Yo tengo título de locutor".
Entrevista publicada en "La República" de Uruguay el
04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de
2005 http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[6]
H.CH. "Sí, la palabra, la palabra. Bueno,
Cristo fue pregonero de la palabra. Creo que el ejemplo de un hombre
que a través de la palabra levantó pasiones, amores, también odios
que lo llevaron a la cruz. Creo que la palabra es una de las más
poderosas herramientas, o para generar mentiras o para descubrir
verdades, o para dominar y engañar a un pueblo, o para levantarlo y
ayudarlo a que se impulse por encima de sus miserias y vaya a buscar
su destino. Yo suelo usar mucho la palabra y trato de usarla bien. A
veces me equivoco, a veces y muchas veces, bueno, ... rectifico cuando
me he equivocado. Pero sí, la palabra es un arma sin duda alguna. Es
una poderosa arma. " Entrevista publicada
en "La República" de Uruguay el 04/03/2005. Por Sonia
Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2005 http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[7]
H.CH. "Un poco... estudié un
poco… "a mí me preocupa que yo pertenezco a este batallón de
cazadores y uno sale uniformado por ahí y la gente opina muy mal de
nosotros ... vamos a hacer algo para cambiar la opinión que tiene el
pueblo de los militares.. Yo tenía un programa semanal de radio en
radio Barina, el subteniente Hugo Chávez, y que poníamos ahí: música,
llevaba un soldado a decir un cuento ... yo inventaba cosas, me metí
en más de un lío. Luego, me autorizó para escribir una columna
semanal que se llamaba Proyección patriótica Sedeño (Sedeño era el
nombre de nuestro batallón). Ahí en Barina en un periodiquito que
circulaba a diario llamado El Espacio ahí teníamos un espacio... Y
así fui, después en la Academia Militar me encargué del aspecto
cultural de presentar música, eventos, de contactos con los medios de
comunicación. Yo recuerdo incluso de Popi un programa infantil de
televisión, yo de capitán no sé si estará eso grabado por ahí. Yo
hacía un programa con Popi en televisión. Popi era un señor que se
vestía de payaso, era un programa para niños y una vez llegó Popi a
la academia militar (yo era capitán) entonces todos los niños por
allá donde yo vivía me decían: mirá este es Popi, anda con Popi.
Me gustó eso siempre, lo de los medios: la televisión, la radio.
Después hice el curso de locutor y me dieron mi título. Cuando era
jefe de guarnición por allá en el sur entre los indios, ayudamos a
instalar una radio: radio Elorsa. Un buen amigo de por ahí, de esos
llanos logró una concesión para una radio y yo me puse con él a
trabajar con mis soldados para instalar una antena en una sabana que
era un desierto por allá. La llevamos a lomo la antena, las partes de
la antena hasta que salimos al aire. Y entonces, yo me la pasaba ahí,
transmitiendo por radio historia, cultura, entrevistábamos indígenas
y ahí ya está la radio y ya cubre casi todo el estado de Apure en la
frontera con Colombia. El día de nuestra rebelión militar ocurrió
algo así, algunos dicen que ahí nací yo como actor político ... no
lo creo así tan fácil, pero influyó. Yo ya estaba rendido... estaba
preso. Pero todavía habían focos de rebelión civil y militar en
buena parte del país. Y yo le digo a los jefes militares que ya me
tenían preso que me permitieran hablar con mi gente, con mis hombres
para ordenarles la rendición total y plena y de inmediato. Bueno, me
permitieron un teléfono —en ese tiempo no había celulares—, pero
por teléfonos alámbricos comerciales yo empecé a hablar y a rendir
a mi gente, a decir: ríndete, entrega las armas. Ahora, había
algunos que no atendían teléfono o estaban desplegados en las calles,
entonces se le ocurre a un almirante decir: Chávez, usted puede
hablar a su gente para la rendición; y le dije que sí, me tienen
preocupado yo quiero que se rindan ya, que no haya más muertos ni
heridos. Estoy rendido yo su jefe, que se rindan todos. Bueno llamaron
a la televisión y yo aparezco en vivo, estos fueron cuarenta segundos.
Yo dije algo pero, me negué a escribir lo que iba a decir. No yo no
voy a escribir nada, yo tengo mi palabra empeñada de honor. Yo no voy
a llamar a rebelión ni a nada, voy a llamar a rendición. Luego, me
habían quitado mi gorra, mi fornitura y cosas y les dije, no. Me
acordé de Noriega, el panameño que lo sacaron con una franelita los
gringos, no. Yo les dije, no. Me dan mis cosas, yo salgo uniformado...
me permitieron todo eso y yo dije unas cosas pues. Un pequeño
discurso muy cortico que impactó. Yo después vi la grabación, e
impactó porque se me ocurrió decir cosas como esta: —y eso me salió
del alma, yo ni lo había pensado, eso fue como un manantial de cosas,
de palabras... la palabra—, comencé diciendo: "Buenos días a
todo el pueblo de Venezuela, este mensaje va dirigido a mis compañeros
de rebelión en la ciudad de Maracay y del regimiento de Paracaidistas
y en la Brigada Blindada de Valencia. Compañeros, lamentablemente por
ahora (ese por ahora salió de no sé dónde) no hemos logrado los
objetivos que nos propusimos, ustedes lo han hecho muy bien, les
agradezco su valentía, su patriotismo y yo ante el país y el mundo
asumo la responsabilidad por este movimiento militar bolivariano.
Muchas gracias. Cuarenta segundos y me fui. Eso quedó ahí en la
conciencia colectiva y está ahí. El "por ahora" se
convirtió en un tintineo permanente, la palabra otra vez. Y hoy, en
vez de estar cerrando televisoras, han atropellado a un pueblo, las
televisoras privadas venezolanas incluso participaron no es que
apoyaron... participaron en el golpe de Estado. Participaron sus dueños
de casi todos los canales privados. Colocaron sus cámaras, sus
trabajadores al servicio de los golpistas. Le negaron información a
un pueblo y a un mundo. Imagínate tú lo que es un día de golpe, de
un movimiento militar y civil también, una conspiración…..
Entrevista publicada en "La República" de Uruguay el
04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de
2005 http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[8]
"…El Presidente convoca a un mensaje nacional y ellos lo
sabotean, cometiendo un delito, sin duda. Yo he tenido mis razones
para cerrarlos a todos, según la ley. No lo he hecho... prefiero
debatir con ellos, y de ahí surgió el programa Aló Presidente todos
los domingos, ya vamos por 214 programas y a veces dura siete horas.
Es una cosa totalmente irracional, un programa de televisión de siete
horas no tiene ningún patrón, no hay patrón que permita evaluarlo
pero ahí informamos, la gente llama, hacemos anuncios, hacemos análisis,
entrevistamos gente, participan grupos de personas, nos vamos al
interior del país y nos vamos a un barrio, y ahí pasamos el día
domingo casi completo no. Es un evento, que contribuye a la dinámica
comunicacional. En Venezuela entre otras cosas, por muchas razones, se
le ha caído la máscara a la dictadura mediática y uno de los
grandes derrotados en esta batalla política en Venezuela son los
medios de comunicación.Los medios de comunicación antes decidían
quién era presidente y quién no. En Venezuela ahora decide un
pueblo". Entrevista publicada en "La
República" de Uruguay el 04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado
digitalmente: 7 de marzo de 2005 http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[9]
"Se ha incrementado por todas partes, porque ahora tenemos una
ley de Radio y Televisión que nos obliga a apoyar a los medios
comunitarios; antes eran ilegales. Antes les decomisaban los
trasmisores, los allanaban y se los llevaban presos a los muchachos,
sobre todo a la gente joven. Ahora no, ahora el presidente, el
ministro, se reúne con ellos, los oye y ponemos pautas. Entonces, nos
critican y por supuesto que deben hacerlo cuando ellos lo consideren
justo, pero les estamos dando crédito y hasta donación de equipos.
Es democratización de los medios de comunicación" . Entrevista
publicada en "La República" de Uruguay el 04/03/2005. Por
Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2005 http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
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