ROMA,
22/01/2007 (La Nación):.- La dirección es Via Oslavia 12, barrio
de Prati, Roma. Pero uno entra y siente que está a 12.000 kilómetros
de distancia. El departamento está íntegramente decorado con
muebles, tejidos, accesorios, objetos de diseño y obras de arte
argentinos. Con música de fondo de Mercedes Sosa, uno es invitado a
saborear una copa de vino mendocino; sobre los sofás se destacan
almohadones y mantas típicamente artesanales y sobre una mesa de
madera se ven bandejas y candelabros de alpaca con partes en tiento,
de pura tradición gauchesca. Además, hay fotos, coloridas pinturas
y llamativas esculturas de 14 artistas argentinos especialmente
seleccionados.
Así es la Casa Argentina-Buenos Artes, que se inauguró el
jueves pasado en esta capital y se convirtió en el primer showroom
permanente de este tipo, cuyo objetivo es vender a un público
selecto la creatividad argentina, en todas sus dimensiones.
"La idea es que uno entre y tenga la sensación de estar en
la Argentina. No sólo respirando su atmósfera, sino también
teniendo la posibilidad de ver en vivo y en directo sus productos",
explica Barbara Cicero, que junto a su padre, Armando, ha dado vida
a este lugar.
Cita previa
"Queremos mimar y brindar una atención especial a quienes
vienen a la Casa Argentina-Buenos Artes; por eso, este lugar no va a
estar abierto al público, sino que sólo vamos a recibir luego de
acordar una cita -cuenta Barbara, escenógrafa de 36 años-. La idea
es que la persona no sólo sienta la experiencia argentina, sino que,
al degustar vinos típicos y descubrir las famosísimas carnes,
también conozca las oportunidades que la Argentina ofrece tanto en
el ámbito del turismo de calidad a través de la promoción de
paquetes turísticos personalizados dedicados a la cultura, a la
caza, a la pesca o a la naturaleza, como en el de las inversiones
inmobiliarias en terrenos o propiedades", agrega, entusiasta.
Armando, un napolitano que es dueño de la empresa de comunicación
Cicero&Partners y que se define como un "hombre de
comunicación y marketing que ama el arte y lo bello", comenta:
"Es raro que privados se pongan a hacer un trabajo de promoción
de un país tan importante como la Argentina, pero creemos que el país
es un producto cultural muy fácil de vender", comenta.
Aunque independiente, la iniciativa de algún modo se suma a la
Casa Argentina de la oficina cultural de la embajada argentina,
ubicada en la mítica Via Veneto.
La pasión que Armando y Barbara sienten por la Argentina, y
especialmente por Buenos Aires, que consideran "una de las
ciudades más lindas del mundo", nació "de casualidad"
hace tres años y medio, cuando fueron de vacaciones a nuestro país
invitados por argentinos que viven en Italia. Entonces quedaron
totalmente enamorados de la Argentina.
"Es un país estimulante, extraordinario, con una energía y
una creatividad fuera de lo común, donde se palpa un fermento que
lamentablemente ya no existe en Italia, donde además estamos
perdiendo nuestras tradiciones", afirman.
En julio pasado, su fascinación por la Argentina se plasmó en
"Buenos Artes", una muestra-evento que tuvo lugar en
Capalbio, uno de los sitios de veraneo más chic de la península,
en la Maremma Toscana.
Siempre renovado
Allí también, como ahora en la flamante Casa Argentina-Buenos
Artes, se exhibieron -y vendieron- pinturas, esculturas, fotografías
y objetos de diseño y decoración de 14 artistas argentinos
(Alejandro Azzano, María Silvia Corcuera Terán, Ana María
Laurent, Patricia Linenberg, María Noel, Gabriel Regal, Jacinta
Grondona, Tomás Ghiorzo, Ray Pousa, Jorge Royan, Ana Bonamico, María
Emilia Lobbosco y Fernando Moy).
Ahora la apuesta va más allá. La Casa Argentina-Buenos Artes
cambiará de aspecto cada 40 o 50 días, tanto en lo que hace a la
decoración como a la presencia de los artistas; esto permitirá a
una clientela "atentamente seleccionada" visitar un lugar
siempre renovado y asistir a distintos vernissages y encuentros.
Para Armando, se trata de una novedosa "operación de
marketing" que está cosechando muchísimo éxito. Tanto, que
su empresa ya fue contactada por otros países sudamericanos para
desarrollar proyectos similares. "Pero -aclara-, yo elegí la
Argentina."
Por Elisabetta Piqué
Corresponsal en Roma