| Anglicanos y católicos presionan a Blair por
adopción homosexual
LONDRES 25/01/2007 (Reuters) - Los líderes de las iglesias anglicana y
católica unieron sus fuerzas el miércoles en una batalla para ser
dispensados de las nuevas leyes británicas anti-discriminación que dicen
forzarían a las agencias de adopción católicas a entregar niños a
parejas homosexuales.
En lo que se está convirtiendo en una feroz batalla entre la Iglesia y
el Estado, el líder de los 77 millones de anglicanos del mundo, el
arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, respaldó al principal cardenal
católico de Gran Bretaña en su exhortación al primer ministro, Tony
Blair, para que exima de la nueva ley a las agencias de adopción
católicas.
En una carta conjunta con el arzobispo de York, John Sentamu, Williams
dijo a Blair: "Los derechos de conciencia no pueden estar sujetos a
una legislación, sin importar su buena intención".
La carta se suma a las presiones a Blair, que según los analistas
estaría inclinándose hacia la postura de a iglesia pero que se
enfrentaría con
problemas en su partido en caso de permitir la exención.
La intervención de Williams llegó sólo horas después de que Blair
recibiera una carta de fuerte contenido por parte del cardenal Cormac
Murphy-O'Connor, líder de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales,
diciendo que las agencias de adopción católicas se enfrentarán con
"serias dificultades" para adherirse a la ley y podrían verse
obligadas a cerrar.
"Creemos que sería una discriminación irrazonable, innecesaria e
injusta contra los católicos si el gobierno insiste (...) en que las
agencias de adopción católicas deben actuar en contra de las enseñanzas
de la iglesia y sus propias conciencias", escribió.
Las 12 agencias de adopción católicas de Inglaterra y Gales
administran alrededor de un tercio de todas las adopciones voluntarias del
sector.
DERECHOS HOMOSEXUALES
La Sociedad Nacional Secular dijo que la disputa por la Ley de Igualdad,
que prohíbe la discriminación basándose en la orientación sexual,
"es un conflicto importante entre dónde terminan los derechos de la
iglesia y dónde comienza la democracia".
"Las entidades religiosas tienen una agenda grande y regresiva,
todo desde aborto a investigación de células madre y eutanasia
voluntaria", opinó. "Si el gobierno cede, sentará un peligroso
antecedente", agregó.
Según los medios británicos, Blair y su ministra de Comunidades, la
católica Ruth Kelly, están a favor de dar una opción que le permitiría
a los servicios de adopción católicos rechazar a las parejas
homosexuales.
/Por Kate Kelland/. *.
|