¿Quién hubiera
deportado a Jesús?
Por Bill Berkowitz*
OAKLAND, Estados Unidos, 30/01/2007 (IPS) - La mayoría
de las organizaciones religiosas de Estados Unidos suelen apoyar la causa
de los trabajadores indocumentados. Pero hay una, First Families on
Immigration, que se distingue por lo contrario.
Esta institución cristiana presta más atención a
asuntos como la seguridad fronteriza que a los derechos humanos de los
inmigrantes, y promueve la eliminación del derecho a la ciudadanía
natural de los hijos de extranjeros nacidos en este país.
Según la 14 Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, toda persona
nacida en territorio estadounidense es ciudadana del país, un derecho
contra el que esa organización libra una durísima batalla.
Pero la prédica de First Families on Immigration es inusual. La mayoría
de las organizaciones religiosas promueven una perspectiva muy distinta.
Eso fue evidente en una conferencia brindada en abril por Joan Maruskin,
directora del Programa de Inmigración del Servicio Mundial Eclesiástico,
en un foro del Consejo de Investigación de la Familia, grupo de presión
cristiano y conservador con sede en Washington.
En respuesta a una encuesta realizada por el Consejo, según la cual 90
por ciento de los estadounidenses entrevistados se inclinaba por la
deportación de los entre 11 y 12 millones de inmigrantes clandestinos,
Maruskin advirtió que la Biblia era un "manual de inmigración".
Además, dijo preferir como solución al problema una amplia amnistía que
formalizara el derecho a la radicación de esos extranjeros.
En el otro extremo del debate se ubica First Families on Immigration.
A principios de mes, esta organización urgió en una carta al presidente
George W. Bush y a los líderes del nuevo Congreso legislativo a
comprometerse con "fuertes medidas de seguridad en la frontera"
y con la aprobación de una enmienda constitucional que elimine el derecho
a la ciudadanía natural de hijos de inmigrantes ilegales.
Entre sus propuestas, a modo de concesión, figuraba una amnistía para
los inmigrantes ilegales con familiares que contaran con ciudadanía.
First Families on Immigration, que asegura fundamentar sus posturas en la
reflexión sobre principios religiosos, cuenta con figuras muy conocidas
en Estados Unidos.
Entre ellas figuran Gary Bauer, ex aspirante a la presidencia por el hoy
gobernante Partido Republicano y líder de la organización American
Values, Deal Hudson, ex asesor de Bush y miembro del Instituto Morley para
la Iglesia y la Cultura, y Paul Weyrich, pionero del moderno
conservadurismo estadounidense y director de la Fundación Congreso Libre.
"No nos sorprende que líderes de la derecha religiosa finalmente
entren en el juego", dijo a IPS Devin Burghart, director del programa
Iniciativa para la Construcción de la Democracia, del Centro para una
Nueva Comunidad, con sede de Chicago.
"La organización reivindica una postura más moderada que la de
Minutemen y otras organizaciones extremistas que se oponen a la inmigración,
y usa un marco religioso para atraer a sus seguidores", añadió.
"La organización utiliza un lenguaje que suena más moderado,
promoviendo una solución basada sobre concesiones al problema. Pero sus
posiciones contrarias a la inmigración son bastante radicales",
apuntó Burghart.
"Ellos sostienen que se rigen por las tradicionales enseñanzas
religiosas, pero parecen ignorar gran parte de la Biblia, en especial los
pasajes vinculados a la hospitalidad con los extranjeros", advirtió.
Por su parte, Mark Potok, experto del Southern Poverty Law Centre, sostuvo
que First Families on Immigration "intenta no parecer antilatino, de
manera nada ingenua, aunque al mismo tiempo reafirma su base de derecha".
"Sus dirigentes tratan desesperadamente de mantener con vida a su
coalición, pero seguramente no lo logrearán", agregó.
First Families on Immigration fue creada por el activista Manuel Miranda,
conservador de larga data y ex asesor del ex líder republicano del Senado
Bill Frist en materia de designación de jueces.
Miranda fue acusado en noviembre de 2004 de robar en memorandos que
circulaban entre legisladores demócratas de una computadora del Comité
de Asuntos Judiciales del Senado, un escándalo que se conoció como
"Memogate".
El semanario The Hill indicó en 2005 que el hoy líder religioso estuvo
"con un pie en la tumba política".
Pero logró salvar su imagen ante figuras importantes del conservadurismo
republicano en Washington con gestiones tales como la que impidió la
designación en la Corte Suprema de Justicia de la jueza Harriet Miers, a
la que consideraban liberal a pesar de haber sido nominada por Bush.
En cuanto a su nuevo papel, Miranda le dijo a IPS: "Le pedimos al
presidente que reabra el debate. Hemos divulgado un informe político para
comentar y analizar, titulado 'Buenos vigilantes, buenos vecinos'."
Ese documento "agregará elementos al debate", sostuvo, pero se
lamentó de que "el Congreso controlado por los demócratas no parece
muy dispuesto a analizar el problema de la inmigración".
Miranda señaló que Minutemen, una organización que patrulla la frontera
con México, no "integra la coalición". Pero "si
concuerdan con nuestros principios fundamentales, pueden unirse",
agregó.
El costado más aborrecible de la agenda de First Families on Immigration
es tratar de suprimir el derecho a la ciudadanía natural de hijos de
extranjeros, consideró Devin Burghart. "Es un ataque a los derechos
civiles en general y en especial a la 14 Enmienda, piedra angular de
nuestra democracia", añadió.
Es una organización "sedienta de nuevos miembros y espera recibir
nuevos flujos de financiación", inspirados por "el éxito que
tuvo el Comité de Acción Política de Minuteman" en ese sentido,
apuntó Burghart.
La organización parece tratar de tender un puente que "acorte la
brecha entre lo más duro del movimiento contrario a la inmigración y la
derecha religiosa", según él.
En cuanto a los asuntos que propone, Mark Potek considera poco probable
que la organización tenga alguna "oportunidad en un Congreso
controlado por los demócratas".
Pero aunque no tenga un impacto inmediato en la legislación, sin duda
tratará de "colocar el asunto en el centro de la campaña
presidencial de 2008. Si lo logra, será considerado un éxito",
sostuvo Burghart.
* Bill Berkowitz es un conocido observador del movimiento conservador
estadounidense. Publica periódicamente la columna "Conservative
Watch" en la revista electrónica: http://www.WorkingForChange.org
|