Pemex camina por
oscuro callejón
Por Diego Cevallos
MÉXICO, 26/10/2007(IPS) - El gobierno y parlamento
de México no logran avanzar en acuerdo alguno para rescatar a Pemex del
pozo financiero y estructural en que ha caído al paso del tiempo. Los
males de la firma petrolera estatal quedaron expuestos otra vez con un
accidente que mató a 19 personas.
Que Pemex (Petróleos Mexicanos) tenga graves
problemas financieros pese que el precio internacional del crudo rompe récord
hora a hora, que en sus instalaciones se registren accidentes y que las
reservas de crudo del país estén agotándose son datos que, de tanto
repetirse, parecieron ya perder la categoría de noticia.
Pero sus dramas volvieron a ponerse sobre el tapete esta semana tras la
colisión entre una plataforma marina y válvulas de crudo conectadas al
lecho del golfo de México. La firma dijo que investigará el asunto y
reconoció que podría estar relacionado a los rezagos en mantenimiento
que tienen sus instalaciones y que se valoran en 3.000 millones de dólares.
Varios de los trabajadores afectados por el accidente del martes en el
golfo de México, de donde este país extrae parte de su producción de
3,3 millones de barriles diarios, intentaron usar pequeños barcos de
emergencia, llamados "mandarinas", pero la mayoría estaba en
mal estado y naufragaron.
La monopólica y estatal Pemex está quebrada, pues sus deudas superan
desde fines de 2006 el valor de su patrimonio. Por eso no hay dinero
suficiente para mantenimiento y para renovar infraestructura, explicaron
las autoridades.
"La situación en Pemex es de emergencia constante y así se va (sigue
trabajando) hasta que llegará un día en que morirá ante los ojos de
todos", dijo a IPS Ignacio Mancera, un ingeniero petrolero de la
Universidad Nacional Autónoma de México.
Desde hace más de 10 años, gobiernos de turno y legisladores discuten
cómo sacar a la firma del abismo. Pero en cada oportunidad posible
alcanzan sólo acuerdos que tapan hoyos coyunturales.
La firma monopólica explora poco, le cuesta cada vez más caro extraer
el recurso y casi todos sus ingresos van directo al fisco para financiar
un tercera parte del presupuesto nacional, el doble que hace 20 años. Aún
así, México se mantiene como uno de los ocho primeros productores de
petróleo en el mundo.
La oposición de izquierda sostiene que los gobiernos exageran las
debilidades de Pemex y la dejan a la deriva con el propósito de buscar
su privatización.
Sin embargo, los técnicos advierten que México no tiene dinero para
salvar a la empresa, que se requiere una profunda reforma legal de la
firma y que se acepte capitales privados, tal como sucede en casi todos
los países del mundo, incluso en Cuba, donde rige el sistema socialista.
"En México estamos en una discusión estéril que lo único que
hace es posponer la solución. Pemex agoniza, pero no parece haber forma
de romper tabúes y salvarla", opinó Mancera.
Para un sector político y de la población vinculados a la izquierda
casi es una herejía pretender quitar a Pemex su carácter estatal. México
nacionalizó ese sector en 1938, tras expulsar a firmas británicas y
estadounidenses.
''Pemex, como la Virgen de Guadalupe, es un símbolo que debe manejarse
con cuidado", declaró el ex presidente Vicente Fox (2000-2006) al
explicar porqué no se puede, al menos en el mediano plazo, cambiar el
carácter estatal y monopólico de la empresa.
Grupos ambientalistas como Greenpeace advierten que por falta de inversión
está en malas condiciones cerca de la mitad de los gasoductos,
poliductos y oleoductos de la firma mexicana, que cubren unos 56.000 kilómetros.
Los accidentes allí son recurrentes al punto de que Pemex es
responsable de 56 por ciento de las emergencias ambientales que se
presentan cada año en el país con materiales peligrosos.
Al tema de los rezagos en mantenimiento, que habría sido el origen del
último accidente que cobró 19 vidas, se añaden malas noticias en el
de reservas. Según las proyecciones oficiales, México tiene petróleo
para un horizonte de apenas 10 años más, cuando en 2000 era de 20 años.
Además, al menos hasta el 2012 no hay ninguna perspectiva de que pueda
aumentar su producción diaria actual. Por eso, México ya es un
importante comprador de derivados de crudo en montos que superan los
15.000 millones de dólares anuales.
De ser el octavo exportador mundial de petróleo, México camina a
convertirse dentro de una década en un importador neto de crudo,
advierte un diagnóstico de la Secretaría (ministerio) de Energía. Según
ese documento, conocido a comienzos de semana, 57 por ciento de la
producción actual de Pemex está en franco declive.
La secretaria de Energía, Georgina Kessel, señaló que en el golfo de
México hay crudo suficiente para 60 años más. Sin embargo, advierte
que su extracción es por ahora casi imposible pues no hay en el país
la tecnología para perforar a más de 1.000 metros, que es donde se
encuentran las jugosas reservas.
Según Kessel, para sacar ese crudo se requiere de una tecnología
comparable "a la que se necesita para enviar un hombre al espacio".
Sin embargo, se sabe que en Estados Unidos empresas privadas ya han
hecho perforaciones de por lo menos 157 pozos a tal profundidad..
Pero en México, el asunto se ve cuesta arriba. Por el carácter estatal
de Pemex, la firma tiene impedimentos legales para contratar empresas
privadas y no tiene dinero suficiente para desarrollar investigaciones e
inversiones propias de gran tamaño, como son las requeridas para
perforar en aguas profundas.
Además, un pozo a aguas profundas requiere entre ocho y 10 años de
exploración ante de poder hacer la primera extracción.
Mancera, de la Universidad Nacional Autónoma de México, sostuvo que
los problemas de Pemex no se originan en la calidad de sus ejecutivos y
trabajadores, sino en sus leyes y normativas que ya no responden a la
realidad del país, del mercado y de la industria.
Pero ahora no hay solución a la vista, pues los actores políticos no
logran ponerse de acuerdo sobre qué se debería hacer con la firma.
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