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La
homosexualidad hoy
por
©
Mtro. Salvador
M.
Camacho/Enkidu
La homosexualidad, al igual que la
masturbación ha sido motivo de múltiples escritos y especulaciones, en
nuestra cultura occidental de origen judeo-cristiano, la iglesia ha
intentado suprimir esta expresión sexual al considerarla pecaminosa y
merecedora de castigo (Álvarez-Gayou, l996).
La sexualidad ha sido una preocupación
humana desde la antigüedad hasta nuestros días; ha sido plasmada en
diferentes obras, ejemplo de ello son las pinturas rupestres, las
esculturas en piedra como la Venus de Willendorf y las egipcias, templos
hindúes, y las pinturas griegas, las cuales proyectan su filosofía para
vivirla y practicarla.
Sin embargo hasta hace relativamente poco
tiempo la sexualidad humana es objeto de estudio sistemático y
científico para distintas ciencias como la anatomía, fisiología,
filosofía, sociología, psicología, antropología, entre otras. Los
primeros trabajos se deben a W. Reich; M. Mead; Hite; S. Freud; A,
Kinsey, Master y Johnson, entre otros, siendo pioneros en este rubro y
por ende los principales contribuyentes de sacar a la luz, datos
concernientes a este tema. (Bautista, 1994).
La homosexualidad, ha sido tratada a través
de la historia de manera característica y peculiar, que responde al
énfasis y espíritu de la época y el lugar. Algunas explicaciones la
sugieren como una cuestión ritual, otras una manifestación maligna, una
herejía, un desorden o trastorno mental, una perturbación, una
perversión, una desviación, hasta llegar a la actual consideración de
ser una orientación diferente de la sexualidad, una preferencia de
género. (Alison, 2003).
La homosexualidad en México representa un
tema polémico y controvertido que genera opiniones y actitudes diversas,
que se comprenden con base en los contextos: histórico, político,
educativo, religioso, cultural, social, biomédico y psicológico entre
otros.
Los avances científicos que plantean una
causalidad multifactorial y que descartan la homosexualidad como entidad
patológica, confirman la imperiosa necesidad de dimensionar la
preferencia genérica de manera integral (holística); a pesar de lo
anterior, existe en algunos sectores de la población prejuicio e
intolerancia ante el tema de la homosexualidad. (Castañeda, 2005).
La homosexualidad constituye una actividad
erótica sexual en la que participan miembros de un mismo género, el
contacto sexual en este caso, por lo general, pero no siempre, conduce
al orgasmo. Bell, 1976, consideraba que la experiencia homosexual es tan
diversa que los aspectos psicológicos, sociales y sexuales relacionados
con ella son tan variados, que el uso de la palabra “homosexual” u
“homosexualidad” para describir solo la elección como pareja de un
individuo del mismo sexo en un momento particular. (Alzate, 1997).
Álvarez-Gayou, 1997, la define como la mayor
atracción preferencial para relacionarse afectiva y/o eróticamente con
personas del mismo genero.
El elemento angular que define la
preferencia, es el de la atracción, (Bancroft, 1983), no se refiere
exclusivamente a la atracción sexual y erótica, sino también al hecho
simple y cotidiano de que los seres humanos, al enfrentarse con un grupo
mixto de personas, van a enfocar su atención visual, sobre todo, en
individuos de un solo género, sea en las mujeres o en los hombres en
general, la atracción se experimenta hacia los aspectos fenotípicos, lo
que pertenece mas a lo que sitúa a una persona como integrante del
genero masculino o femenino, con fundamento en el elemento esencial de
la atracción, es mas adecuado y descriptivo hablar de preferencia
genérica en sustitución de la denominación de preferencia sexual, (Gagnon,
1990).
La homosexualidad plantea modelos
alternativos de pareja, de comunicación y de sexualidad, la
homosexualidad ejemplifica rasgos, conductas y formas de relación que no
se circunscribe a roles tradicionales dictados por la sociedad
heterosexual, representa una posición frente a la vida y la sociedad.
(Castañeda, 2005).
Frente a la práctica generalizada de incluir
toda conducta sexual no heterosexual dentro de la perspectiva
homosexual, habría que resaltar que la realidad homosexual, como la
heterosexual, es muy compleja. Por ello, no se debe hablar de
homosexualidad sino de personas homosexuales, personas con historias y
experiencias distintas. (Trechera, 2004).
En el ámbito educativo, persisten actitudes
de rechazo y desconocimiento hacia los alumnos/as con preferencia de
género homosexual, que afectan de manera directa el entorno de la
calidad y calidez que debe incluir el proceso enseñanza-aprendizaje (Oraison,
1978).
La homofobia se manifiesta de diversas
maneras, desde sutiles, incluso inconscientes hasta verdaderamente
francas y evidentes. Los estudiantes y profesores inmersos en los
contextos educativos, manifiestan constantemente actitudes homofóbicas.
El silencio que sigue cuando alguien
menciona que es gay, las bromas y burlas sobre “maricones”, “lilos”
“jotos, “volteados”, “mariposones”, “chotos”, “mampos”, “putos”, “mujercitos”,
“del otro lado” “del otro bando”, son comunes y constantes.
Algunos Psicólogos consideran que tales
actitudes son un intento por negar o suprimir sentimientos homosexuales
propios, por lo general, los hombres suelen expresar actitudes mas
negativas hacia los homosexuales que las mujeres. (Giraldo, 1992).
La resistencia existente hacia la
homosexualidad tanto masculina como femenina tiene sus orígenes en las
mismas ideas preconcebidas. Tanto hombres como mujeres homosexuales
constituyen, con su mera existencia un desafío a los roles sexuales, la
familia tradicional y el monopolio heterosexual sobre el amor y las
relaciones.
La homofobia es el miedo, odio, desprecio y
la repulsión dirigidas a los homosexuales, sus causas pueden ser;
psicológicas, psiquiátricas o sociológicas, de cualquier forma hay que
verlas como íntimamente relacionadas con las estructuras existentes en
la sociedad, se puede entonces afirmar que la homofobia a diferencia de
la homosexualidad, es una enfermedad personal y social. (Ordóñez, 1995).
A partir de las diferentes posturas y
señalamientos de los autores consultados, y la experiencia personal, se
concluye que las actitudes ante una preferencia de genero diferente a la
heterosexual, parten del concepto de homofobia, producto de la
ignorancia y prejuicios irracionales de índole cultural y social, estas
actitudes se consideran como un problema relevante, mas que la
homosexualidad misma. (Gómez, 1984).
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Alzate, H, (1997), Sexualidad Humana, (2º. Edición), Bogota,
Colombia, (pp. 22-30, 126-130), Editorial Temis.
Alison, J, (2003), Una fe más allá del
resentimiento: fragmentos católicos en clave gay, Madrid, España, (pp.
45-49), Herder.
Álvarez-Gayou, JL, (2001), Homosexualidad, derrumbando mitos y falacias
(lo. Reimpresión 2001), México DF, (pp. 9-13, 15-17, 30-32, 62, 64), Ed.
Ducere-IMESEX.
Álvarez-Gayou, JL, (2005), Como hacer investigación cualitativa,
Fundamentos y metodología, (Reimpresión), México, DF, (pp 40-83, 85-90,
187-209), Paidos Educador.
Álvarez-Gayou, JL, (1990), Elementos de Sexología, México, DF, (pp
133-137), McGraw Hill.
Álvarez-Gayou, JL, (1998), Sexoterapia
Integral, (2º. Edición,) México, DF, (pp. 26-29), Manual Moderno.
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