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El Foro
Internacional de la Energía dice que no hay garantías de que el petróleo
detenga su escalada
ROMA, 24/04/2008 (EFE): El precio del petróleo roza los 117 dólares por
barril y no hay garantías de que se pueda detener su escalada, ante una
demanda creciente de energía, cuya satisfacción requiere ingentes sumas
de capital y que, además, amenaza con contaminar el medio ambiente y
provocar escasez de alimentos.
Ese panorama se revelaba hoy en la primera jornada del XI Foro
Internacional de la Energía (IEF), que hasta el próximo martes reúne en
Roma a ministros de más de 60 países, y representantes de 14
organizaciones internacionales y 30 compañías de petróleo y gas.
Nada hubo hoy que pudiera alimentar la esperanza de que los ministros de
la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) vayan a
aprovechar este encuentro para aprobar un aumento de la oferta de crudo
con el fin de abaratar el "oro negro".
Los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido, entre otros, han
pedido de forma reiterada a la OPEP que eleve su bombeo, limitado
actualmente a 32 millones de barriles diarios.
Pero la organización ha reiterado que la subida de los precios no se
debe a una falta de suministros, sino a otros factores, como la
especulación, impulsada por el debilitamiento del dólar.
"Mientras esos factores sigan afectando al mercado, es posible que el
precio siga subiendo", dijo el secretario general de la OPEP, Abdalá
Salem El-Badri, a la prensa en Roma.
El ministro en funciones de Kuwait, Mohammed al-Aleem, aseguró que el
grupo de trece países aumentaría la producción "si hay necesidad", pero
Ali I. Naimi, el titular de Petróleo de Arabia Saudí -líder natural de
la organización por ser el mayor exportador mundial de crudo-, consideró
que esa necesidad no existe actualmente.
En una entrevista publicada este fin de semana por la revista
especializada Argus, Naimi estimó que las presiones occidentales para
que la OPEP incremente su oferta están "probablemente motivadas" por
razones políticas.
Mientras, en sus debates, los participantes del IEF dejaron de lado el
tema del precio y abordaron los problemas del sector a largo plazo,
especialmente el tema de las inversiones.
De dónde saldrá el capital necesario y cómo se repartirá en la canasta
energética es la cuestión clave que quedó planteada en Roma, ya que no
se espera que la demanda energética descienda, a pesar de los altos
precios.
"No esperamos una caída de la demanda, sólo un crecimiento más lento",
dijo a la prensa Jeroen van der Veer, director ejecutivo de la petrolera
anglo-holandesa Royal Dutch Shell.
"El crecimiento de la demanda de energía va tan rápido" que no es
posible responder a ella sólo con proyectos de explotación de "crudo
barato", sino también con otros donde producir un barril es muy caro
(por ejemplo, en alta mar o el crudo de las arenas bituminosas),
argumentó el directivo de Shell.
"No es una cuestión de elección", sino que se requiere invertir en todas
las posibilidades, incluida la energía atómica, añadió.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que hasta el 2030
la demanda mundial de energía aumentará un cien por cien, y aboga por
medidas que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles para
evitar que suban las emisiones de CO2.
Ante el foro, el director ejecutivo de este organismo, Nabuo Tanaka,
pidió grandes inversiones para llevar a cabo una "revolución
energética".
"Sólo en la captura y almacenamiento de carbono (CCS, en sus siglas en
inglés) necesitaríamos construir al menos 20 plantas hasta 2020, con un
costo de 1.500 millones de dólares cada una", señaló.
En declaraciones a la prensa, Tanaka destacó además que la AIE apoya el
desarrollo de biocombustibles.
"Son una parte muy importante para reducir las emisiones de CO2", dijo,
y apostó por impulsar la "segunda generación de biocarburantes", es
decir, los elaborados a partir de productos agrícolas que no se
necesitan para la alimentación.
Sin embargo, van der Veer opinó que los biocarburantes "no serán la
solución" al calentamiento del planeta, mientras que el viceprimer
ministro de Qatar, Abdulá Bin Hamad Al-Attiyah, expresó su "gran
preocupación" por la escasez de alimentos que está causando el uso de
cosechas para generar combustibles alternativos.
Publicado: 20 de abril de 2008
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