|

El retrato de Dorian Gray |
|
» TEATRO Y ARTES ESCENICAS |
|
[20.06.2010]:
CIUDAD DE MEXICO:
Antes del
desayuno: Un cuestionamiento brutal a las relaciones “convencionales”
Antes del desayuno
es un
llamado de atención para nuestros propios pre-juicios sobre la vida
individual y, tal vez, para nuestros ideales de
y como pareja. La respuesta, sin embargo...
más |
 |
|
Entrevistas con (da
click en la imagen): |
|

Juan
Carlos Cuéllar, Director |

Itari Marta, actriz |
|

Ammel Rodrigo, actor |

Rodrigo López-Rodríguez, iluminación y
escenografía |
|
Director: Oliver Parker
Guión: Toby Finlay (Novela: Oscar Wilde)
Intérpretes: Ben Barnes, Colin Firth, Rebecca Hall, Rachel Hurd-Wood
Tras adaptar con cierta dignidad – no exenta de academicismo- algunas de
las comedias más celebres del escritor irlandés, el realizador británico
Oliver Parker nos obsequia con una versión bastante plana y carente de
interés de la gran novela de Oscar Wilde.
“El retrato de Dorian Gray” de Parker
está planteada como un “thriller” convencional -eso sí bien ambientado y
con unos secundarios de lujo- en el que el personaje de Dorian
(hierático Ben Barnes) queda convertido en un malvado de folletín.
Si nos olvidamos del todo del original
literario –y la película no nos lo permite-, podemos decir que el
“Dorian Gray” de Oliver Parker es un entretenimiento sin fuste que
tampoco llega a la altura de satisfacer a los amantes del cine de
suspense, ya que, a pesar de cierto virtuosismo, la historia se torna
repetitiva y previsible.
En el trabajo de Parker encontramos sustos, miradas esquivas, efectos
especiales y una descripción algo más explícita de los suburbios
londinenses, pero su estética va derivando de la elegancia a la
vacuidad, del cine al comic sin encanto, de la buena literatura al
videoclip de consumo.
No hay nada de la recatada elegancia de
la versión de Lewin de 1947, nada de su capacidad de sugerencia y todo
acaba resultando demasiado vulgar, a pesar de la fotografía tenebrista,
el esfuerzo de Colin Firth y las frases tomadas del original.
El filme cae en el maniqueísmo y la
ramplonería y, a pesar de la indiscutible tensión que consigue en
momentos aislados de su primera parte, la versión de Parker es, a todas
luces, una traición a la literatura y al cine, a los clásicos y a los
modernos; un pasatiempo que acaba tornándose algo aburrido.
Las licencias que el director y su
guionista se toman con respecto a la novela no hacen sino empeorar las
cosas, y la fuerte carga homoerótica del libro de Wilde queda reducida a
la mera anécdota. “El retrato de Dorian Gray” podría funcionar como un
divertimento para los incondicionales del cine fantástico, si no
pretendiera, inútilmente, evocar la época y los personajes que tan bien
perfiló el autor de “Una mujer sin importancia”.
Finalmente el destino de sus criaturas
nos deja indiferentes porque todo se nos da demasiado bien triturado y
la elegancia se desvanece ante nuestros ojos. Si la novela de Oscar
Wilde escandalizó a la sociedad victoriana y la versión clásica de
Albert Lewin cautivó a los cinéfilos, me temo que el filme de Parker no
escandalizará a nadie y cautivará a muy pocos.
Vínculo relacionado (en inglés):
http://www.doriangraymovie.co.uk/
|
|