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CIUDAD DE MEXICO, 02/02/2011
(© Texto: Eduardo Franco/ Enkidu Magazine;
Fotos: Agustin Villalpando & Eduardo Franco / Enkidu Magazine):
Pararse frente un público no es nada fácil. Hacer reír es un reto mayor.
El Stand-up Comedy (comedia en vivo)
es el estilo de comedia en la que el actor interactúa con el público y
establece diálogos con algunos de ellos a partir de su propia historia.
Los elementos de éste son un escenario pequeño, un micrófono y el
comediante que, después de saludar, comparte, rápida y sucesivamente,
una serie de historias humorísticas, chistes cortos, chistes de un
renglón, experiencias o torpezas de sus vidas que buscan hacer reír;
esto conforma lo que se conoce cómo monólogo, rutina o acto.
Algunos de ellos usan artilugios, música o
trucos de magia para enfatizar su discurso o, como asegura Sofía Niño de
Rivera, para enaltecer “la serie de pendejadas” que generan risa al
espectador, se puede decir que este tipo de comedia es dura, solitaria y
depravada. El stand-up comedy se presenta, en general, en sitios
nocturnos, bares, antros y teatros.
El Festival…
El Café 22 organizó el Primer Festival
Stand-Up Comedy, un concepto prácticamente nuevo en México, que
ahora sale del lugar de la presentación original para llegar hasta
tod@s nosotr@s, a partir de ayer, todos los
martes de febrero, en el Foro A poco no (República de Cuba 49, Centro
Histórico - Metro Allende), del Teatro de la Ciudad Esperanza
Iris.
Después de una ardua competencia, en la que
aficionados a hacer reír lucharon por el reconocimiento del público, se
eligieron a ocho nuevos actores, los mejores: Gonzalo Curiel, Roberto
Flores, Héctor García, Sofía Niño de Rivera, Gloria Rodríguez, Tomás
Strasberg y Diego Zanassi; bajo la producción de Jaime Morales y el
apoyo de Sofía Niño de Rivera, Felipe Nájera y Abraham González, así
como con la coordinación de Héctor Suárez Gomís, experto en el género.
El Stand-up comedy es un concepto de
comedia poco conocido en México. La responsabilidad más grande del
comediante es hacer reír y atrapar con sus historias personales, al
público, antes de que se le abuchee.
A poco no atascado…

Se da la tercera llamada, el foro A poco
no está a reventar, hace mucho calor, comienzo a sudar y me siento
desesperado porque mi espacio vital es afectado por tanta gente, además
no hay aire acondicionado ni ventiladores y, a diferencia del Café 22,
no venden chelas ni vinito y, para colmo, meten varias sillas de
más. Se apagan las luces y entra una mujer bastante atractiva, alta,
delgada, tez blanca, cabello largo y con un vestuario totalmente
trendy, la clásica chica condechi. Ella se hace llamar Sofía
Niño de Rivera, que en la primera función en este Foro es la anfitriona.
Rápidamente llama la atención de los espectadores, es guapa, lo sabe,
pero también es ágil con sus palabras y comienza a mostrar sus virtudes
congénitas ("bajo tono") que hoy son parte de la gracia que la hacen ser
una excelente comediante.
Hace caras y canta las mañanitas para sus
adentros inflando sus cachetes, realmente se ve cagada y se escucha
bien, sería chido tenerla en mi fiesta de cumpleaños 31; el calor sigue,
ahora sé que será soportable porque promete ser una noche intensa, llena
de risas.
La guapa Sofía sigue con su monólogo y entre
lo que dice es que esta noche nosotros, el público, estamos ahí para
“humillar a estos comediantes”. Esa frase me resulta interesante y
bastante conmovedora, más porque sin una gota de alcohol en el torrente
sanguíneo –mentira, si tomé una pequeña ampolleta de cerveza Indio que
me regalaron por ser prensa, ¡ja!– es más difícil sacar la simpleza y
reír por cualquier cosa, el alcohol relaja, eso dicen.
Sofía sí que es chistosa, otra de sus
virtudes es mover la lengua como los acapulqueños mueven la panza… nada
espectacular a menos que sea en la intimidad “nada sorprendente, bueno
sí, para los hombres”.
A continuación la reseña individual para tí,
amig@ lector@ de Enkidu Magazine:
*
Las risas no se hacen esperar, el público
ya está entrando en ambiente y da paso a su primer compañero de
escenario Diego Zanassi... (continúa)
*
Sofía, que da paso al segundo comediante
de la noche el cual “se viste muy aburrido, pero no lo es tanto, él es
Gonzalo Curiel”... (continúa)
*
Es tiempo de presentar al tercer y último
comediante; insisto Sofía es tremenda: “Ahora es el turno de un
argentino, y me cagan los argentinos –coincido con ella–, pero este por
lo menos hace reír. Con ustedes Tomás Strasberg… creo que ahora sí dije
bien su apellido…”. Así, salé y le cede el escenario... (continúa)
* Así, termina su acto y regresa Sofía a
contarnos sus peripecias en el baño y la ventaja que tenemos los hombres
cuando vamos a orinar. Pero eso ya no se los cuento para verlos por allá
el próximo martes a ver a los otros comediantes producto del Café 22.
Les dejo un saludo y hay les cuento otra laloaventura pronto.
Ante tí, amig@ lector@ los cómicos y
organizadores (falta Héctor Suárez Gomís)
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