Introducción: Discriminar (por
AVS/Enkidu):
Acorde con la entrada dos de la Real Academia de la Lengua Española,
sobre el término discriiminar, podemos leer lo siguiente: 2. [tr.] Dar
trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales,
religiosos, políticos, etc. En estos momentos, la sociedad argentina
debate en torno a una situación que en realidad es muy simple: dos seres
humanos que se quieren y se preocupan uno por el otro y, lo más
importante, viven sus propias existencias.
En la sociedad contemporánea latinoamericana, plagada de historias de
conquistas, abuso; dictaduras, abuso; y democracias en donde el abuso y la
discriminación parece como que continúan incólumes, sanas y boyantes en
nuestras sociedades. En México, por ejemplo, Ciudad Juarez es un caso
impactante sobre cómo el crímen puede co-existir en un estado de
aparente derecho, pues las mujeres que han sido asesinadas en los últimos
años (más de 200), carecen al momento de justicia.
No sólo es cuestión de hacer justicia a quienes, desafortunadamente han
muerto, sino que lo importante es buscar y luchar por la equidad dentro de
la sociedad, pues ninguna ley, por más "perfecta" que se le
quiera semejar va a cambiar per se a los miembros de la sociedad en donde
entre en vigor.
Los cambios son generados por la sociedad misma, antes que por las leyes.
Lamentablemente esta verdad de Perogrullo afecta a seres humanos concretos,
a individuos de carne y hueso, quienes en su afan, en su -diría la
Contitución de los Estados Unidos de América- "búsqueda de la
felicidad", se topan con el rechazo, la discriminación e incluso la
agresión de otros seres humanos a quienes, en principio, su actitud, su
vida, su estilo de vida no es afectada en absoluto.
El caso de Eduardo y Pamela, en Argentina, nos sirva de base para re-construir
nuestros propios pre-juicios y valores de fin de año. Las fiestas
decembrinas son, por herencia judeo-cristiana, época de unión, de re-unión,
donde la convivencia, el humanismo y la solidaridad deberían encontrarse
a flor de piel.
Enkidu desea a todos sus lectores ¡Felices Fiestas! y una temporada
decembrina maravillosa en compañía de sus seres queridos, esto es: de SU
familia. Eduardo y Pamela reciban desde aquí nuestra solidaridad, respeto
y afecto.
Enkidu.
Queridos amigos y amigas de enkidu,
| somos Pamela y Eduardo Aguilar. Hermanos de nacimiento y actualmente
pareja. Nuestra historia comenzó a gestarse al separarse nuestros padres.
Papá, en una de sus visitas, nos llevó de paseo y aprovechando mi corta
edad (teníamos 8 y 2 años)me hizo bajar del auto y no volví a ver por
muchos años, ni a papá ni a Pamela. |
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Las "vueltas de la vida", pasaron muchos años hasta que nos
volvimos a ver. El vínculo que alguna vez no había unido ya no existía,
en cambio, nos enamoramos.
Hoy tenemos 40 y 46 años. Tal vez nos conozcan por alguna entrevista,
hemos estado en EE:UU y en España, personalmente, no obstante ello,
sabemos que nuestra historia se conoce en casi todo el mundo. Nos han
venido a entrevistar de Republica Checa, Holanda, Brasil, etc.
El día 5 de agosto de 2003 logramos ser recibidos por el Presidente de la
Nación, Dr. Nestor Kirchner, realmente nos conmovió el hecho. Prometió
darnos asistencia legal como para poder hacer algún tipo de unión legal.
Por supuesto que no compartimos el criterio, pues nosotros no elegimos
dejar de ser hermanos, si así hubiera sido, otra sería la historia.
La intolerancia nos está arrinconando.No se hace sentir más porque
afortunadamente los medios en general están con nosotros.
El Presidente me dió trabajo y nos prometió asistencia jurídica. Eso si...ni
una palabra a nadie. Evidentemente el Presidente no quiere quedar "pegado"
con nuestra historia. ¿para que nos recibió?
El Sr. Presidente dió instrucciones para que tuvieramos seguridad (hemos
sufrido dos intrusiones en nuestro domicilio, también me han golpeado)La
seguridad brilla por su ausencia y la intolerancia la están sufriendo las
niñas. Nosotros no tuvimos a nadie, cuando eramos pequeños, que velara
por nuestros intereses; distinto es el caso de las niñas: no vamos a
permitir que nadie las discrimine por una historia que ni siquiera los
mismos protagonistas comenzamos.
A esta altura advertirán que no nos sentimos incestuosos y no "entramos"
en el perfil de ninguna asociación de derechos humanos. El tema es
urticante y la sociedad hipócrita.
Hemos acudido a Amnesty Internacional, esperamos que nos apoyen. También
les pedimos respetuosamente vuestro apoyo.
Somos concientes que nos espera una ardua lucha, pero... ¿que les puedo
decir a quienes luchan diariamente por su lugar en el mundo?
Sólo, ayuden a Pamela y Eduardo Aguilar.
Muchas gracias.
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