ARTICULO DE LA SEMANA:

 

“On the prowl” 

por  Lucy Beaumont, The Age newspaper 

AUSTRALIA: Los detectives sexuales continúan su búsqueda tras las infecciones sexualmente transmitidas. Y toma nota: nadie en Victoria es inmune a las investigaciones: John llevaba una vida secreta que su esposa desconocía. Esporádicamente tenía sexo con hombres. Siempre fueron relaciones sexuales anónimas –sin nombres, sin números telefónicos, sin lazos que pudieran atar a las partes. Luego, unos diez días después de su último encuentro, notó una irritación rojiza en su piel. Esperó que no fuera nada, pero cuando tuvo náuseas y fiebre buscó tratamiento. Una prueba de sangre confirmó que tenía sífilis y su doctor le prescribió penicilina.

El doctor aconsejó a “John” que le dijera a su esposa y que se entrevistara con un pequeño grupo de personas cuyo trabajo es encontrar y alertar a otros quienes pudieran estar en riesgo –se trata de los detectives de sexo de Melbourne [Melbourne’s sex detectives]. Oficialmente son conocidos como los investigadores de contacto [contact tracers], se trata de enfermeras que, de manera discreta, buscan identificar las vías que llevan las infecciones sexualmente transmitidas.

John conoció a Tom Carter, quien ha sido un investigador de contacto desde 1983. Le dijo a Carter todo lo que sabía –que no era mucho– sobre el hombre con quien tuvo relaciones sexuales en un lugar para encuentros esporádicos. John describió al hombre con quien estuvo, le dijo a Carter en qué baño público [public toilet] ocurrió y la hora del día en que estuvo ahí. Con estas pistas laxas, Cartes se sentó frente al baño público en los suburbios y esperó. Vistiendo unos jeans y un jumper, jamás pareció fuera de lugar, ni tampoco parecía un oficial de salud pública con un trabajo relativo a un asunto de vida o muerte.

De manera eventual, Carter observó a un hombre que respondía a la descripción de John, y se acercó a él so pretexto de que necesitaba hablar con él en privado y de forma urgente. El y un colega llegaron preparados con equipo de examen sanguíneo y el hombre fue diagnosticado pronto con sífilis. “Jamás habría recibido el examen y pudo haberlo pasado a otras personas, quienes pudieron morir,” dijo Carter. La historia es típica, asegura el investigador, mientras que la reacción de la persona es asimismo típica. “La primera cosa que siempre nos dicen es “¿Quién fue? Pero no podemos decirles.”

El Departamento de Servicios Humanos de Victoria [Victoria’s Department of Human Services] emplea tres investigadores de contacto para encontrar a las personas que han estado expuestas a las infecciones sexualmente transmitidas tales como el VIH-SIDA, gonorrea, sífilis, clamida, hepatitis B y C, y tuberculosis. Alrededor del 90% de pacientes diagnosticados con las enfermedades sexualmente transmitidas (STIs) notifica a sus parejas. Si tienen dificultad para encontrar a sus ex-parejas, los investigadores entran en acción.

Los investigadores –conocidos coloquialmente como “Policía Sexual” [sex police] cazadores o investigadores sexuales –trabajan en pareja, utilizando detalles del contacto que son generalmente vagos; pueden llegar a tu casa o lugar de trabajo y tocar a la puerta, y también pueden visitar clubes nocturnos a las 2:00 a. m. como parte de su investigación.

Ni siquiera la muerte puede detener la jornada de la infección y cuando los STIs son descubiertos, los investigadores averiguan la historia del difunto. Hablan con parientes y amigos para encontrar si la persona se hizo una prueba a lo largo su vida. Luego investigan a las parejas sexuales que pudieran estar en riesgo.

Carter subrayó que no existen barreras sociales para las enfermedades sexualmente transmitidas. “He seguido a políticos, a sacerdotes, a mujeres jóvenes, hombres, negros, blancos,” aseguró, “la persona más joven que he conocido, con gonorrea, tenía 12 y medios años de edad. La persona mayor 79.”

La investigadora de contacto, Andrea Edwards, afirma que existe un ciclo de infección que sigue a la temporada o al número de parejas sexuales que se tienen por el lugar. “En algunos casos se encuentran hasta 15 (casos), en otros siete.”

Los investigadores mantienen de forma confidencial el “registro” [index] de los pacientes y con frecuencia los investigadores ni siquiera saben de quién es el registro, pues lo reciben codificado. De igual forma los contactos son tratados de manera cuidadosa. “No andamos en automóviles oficiales, no tenemos placas oficiales [number plates] en los automóviles, y no vestimos abrigos blancos,” afirma Carter.

Jane Tomnay, una investigadora de contacto quien está en licencia para concluir sus estudios superiores, describe un caso típico: “Puedes estar en tu trabajo; llegamos y decimos: “Soy una enfermera que trabaja para el departamento de salud. Necesito hablar con usted y no puede ser por teléfono. No puedo decirle lo que se trata. ¿Dónde puedo encontrarlo? Puedo a cualquier hora, en cualquier lugar. Somos capaces de ponernos en contacto con todos los doctores y decirles: “hemos realizado una investigación de contacto, ¿puede ayudarnos?”,” afirmó la investigadora.

En tanto, el Profesor Kit Fairley, Director del Centro de Salud Sexual de Melbourne  [Melbourne Sexual Health Centre], afirma que los investigadores de contacto son parte integral de cualquier programa de control de enfermedades sexualmente transmitidas. “Todos los programas de control efectivos los tienen,” afirmó, “son particularmente importantes en los países con relativamente bajas tasas de infección de enfermedades sexualmente transmitidas, como en Australia.” Victoria es el único estado donde existen investigadores de contacto de tiempo completo, y cuenta con un laboratorio de confirmación 

En tanto, Robert Hall, director de salud pública y jefe oficial de salud de Victoria, asegura que las indagaciones tienen por objetivo prevenir las reinfecciones. “De hecho jamás ves los resultados, pero los investigadores salvan vidas,” afirmó. Los investigadores manejan incluso a quienes “sabiendo se comportan de manera irresponsable” [”knowing and reckless”], es decir, aquellos que saben que están infectados y continúan poniendo en riesgo a otros.

“La gente con incapacidades intelectuales no podría comprender lo que significa su comportamiento,” afirmó Hall. En tanto, otros pueden estar enojados o deprimidos sobre su infección y entonces actúan irresponsablemente, dijo él.

En Victoria, las infecciones transmitidas de forma sexual están en aumento. El año pasado se rehgistraron nuevos casos de VIH en el estado, un aumento del 7 %, y el mayor desde que se tienen cifras registradas desde 1994. Igual aumenta el número de personas con sífilis, clamida y gonorrea. Carter culpa de estos aumentos a la “fatiga del mensje,” al tiempo que afirma que se requiere, de nuevo, el estilo de las campañas de prevención del VIH al estilo del exitoso Grim Reaper en los ochentas.

“Por supuesto que tiene sus cosas negativas, y creo que necesitamos una campaña masiva que no sea selectiva, pues el SIDA está aquí,” asegura Carter, “Sé que el sexo inseguro está ocurriendo por todos lados. Siempre existe un corazón pero (al momento), es más que lo usual.”

Hall se dirige a objetivos más específicos. “Nos encontramos actualmente teniendo relación dentro de 20 años. Por supuesto que apoyaría más educación pero creo que debemos ser mucho más inteligentes actualmente.”

Los investigadores de contacto trabajan con el entendido de que es imposible detener completamente la infección, especialmente cuando los índices aumentan. Pero el trabajo tiene sus recompensas, asegura Tomnay. “Cada vez que obtienes un seguimiento exitoso, esa es la recompensa,” afirmó ella.

“On the prowl”, The Age newspaper, 250 Spencer Street, Melbourne, 3000. Australia. 4 August,

http://www.theage.com.au/articles/2003/08/01/1059480539692.html

 

 

 

 

Si tienes algun comentario, nos gustaría recibirlo. Sólo escribe y envia. Nos gustaría saber tu nombre y tu correo electrónico, pero no es obligatorio. Muchas Gracias. 

Atte. Tu

[FrontPage-Komponente "Ergebnisse speichern "]


 

[ document info ]
Copyright ©
2003
Document created 05.08.2003, 22:31:02 CET
Published 06.08.2003

[31.07.2003]: Aumentan casos de VIH entre gays y hombres bisexuales en EEUU

Argenis Paredes:

VIH: Información y estadisticas acerca del mortifero virus

Documento Especial ©ArPa/Enkidu


[01.07.2003]  La Administración de Comida y Medicinas de Estados Unidos aprobó el uso de Reyataz

[01.07.2003]  Estados Unidos: 27 de junio fue el IX Día Nacional de Exámenes de VIH

[17.06.2003] Investigadores aseguran que el origen del virus del SIDA está en los chimpancés

[17.06.2003] La compañía Virax comenzará pruebas de una vacuna contra el VIH en humanos