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Amig@
Lector@:
¡¡¡FELIZ
AÑO NUEVO!!!
El
último Martes en El Taller (Florencia 36-A, Sótano) charlamos sobre
Derechos Humanos y su relación tanto con lo Leather, como con el
SadoMasoquismo. Pues bien, una noticia que nos dieron al inicio fue de
un hombre alemán que, teniendo relaciones sexuales con otro hombre alemán,
le había cortado el pene y entre ambos se lo habían comido. Luego, el
que estaba amarrado –a quien le habían cortado-, solicitó que el
otro lo matara y así fue. Lo que llevó el caso a una pronta “solución”
fue que ambos acordaron filmar lo ocurrido.
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Lo
que se debatió, al menos un rato, fue en qué momento o hasta qué
grado un ser humano es dueño de su propio cuerpo y de su propia
existencia. Pues eso de los derechos humanos a veces pareciere un acto
de fe, un hecho consumado y no un acontecer individual, propiedad y
responsabilidad de cada uno de nosotros como personas en este Tercer
Planeta... ¿Hasta dónde permitirías que tu cuerpo llegase? ¿O hasta
dónde harías lo que tu pareja sexual te pidiese?
Escucho
un piano. He visto la versión original y la remasterizada
estadounidense. Ya sabes que la original es mil veces más compleja y más
completa que la versión gringa. Sin embargo, lo interesante fue que
ambas las he visto con un par de días de espaciamiento, antes y después
del año nuevo. “LA CAIGE AUX FOLLES” en su excepcionalmente nítida,
prístina esencia, cuando degustas el ser y el vivir gay del
Saint-Tropez de hace unos veinte años; la vi en el año 2002. Mientras
tanto, la versión edulcorada estadounidense, que conserva diálogos
copiados de forma literal, pero envueltos en su luz extrema,
desbordante, demasiado perfecta de Miami-Beach, en este 2003.
LA
versión francesa es ante todo humana, la estadounidense es más bien
comercial. La música y el travestismo –lo verdaderamente DRAG- que
muestra Francia son excelsas y delicadas, mientras que en la segunda se
trata de una sesión de efectos que embalsaman y arremeten -en el
conciente yanqui- contra la doble-moral del conservadurismo simplón y
mojigato que ya en ese entonces se avisoraba presuroso en el panorama de
ese país norteamericano.
LA
versión estadounidense “The Bird-Cage” está llena del humor gringo
y de los estereotipos más comunes. En la versión francesa visualizamos
una relación profesional y de pareja que existe entre dos hombres.
Estoy seguro que ese film sería impensable en momentos como estos. Pues
gracias a la aprobación del registro de parejas entre personas del
mismo género -los denominados PACs-, el clóset ya no es una cuestión
social, sino una decisión personal. En la Francia de hoy, ser
abiertamente homosexual y tener una pareja del mismo género ya no es un
escándalo ni un motivo de mofa o burla.
Debemos
recordar que los gays de los países civilizados -Holanda, Bélgica,
Inglaterra, los países Nórdicos, Alemania, Francia, Canadá,
Australia- están en proceso de lograr no sólo que se les reconozca
como ciudadanos de pleno derecho, sino que incluso están logrando que
sus parejas obtengan los mismos derechos que sus contrapartes
heterosexuales al momento de casarse. Y mientras tanto, los mojigatos
estadounidenses continúan vitupereando, realizando abluciones por el
escándalo de quienes aseguran que “esos” y “esas” quieren que
se les reconozca ser ciudadanos de pleno derecho... WOW...
Y
pues bien, ya para irnos este primer NUNCA, debo hacerte una confesión
en este inicio de año: Con el 2003 he re-visualizado mis metas,
definiendo con toda propiedad hasta dónde estoy dispuesto a llegar.
Cada célula de mi ser ha sentido el alivio que implica la compañía de
un hombre tan profunda y humanamente sensible, tan honesto y respetuoso
como es Lars Ivar Owesen-Lein Borge, a quien desde aquí, mi estimadísim@
lector, he abrazado por primera vez en una Navidad y en el Año Nuevo...
Mi amor, mi afecto, mi ser conciente y mi más profundo sub e in
conciente están en armonía con Lars y con la vida misma. Gracias.
Como quiera que sea, en estos momentos de inicio de
actividades, de despertar de las conciencias tras las resacas del año
2002, amigo lector te invito a que nos acompañes en este año que,
tenemos la sensación, será de dicha y muchas sorpresas. Sin más por
el momento... Te agradezco re-iniciar el año con nosotros y por
favor... ¡Cuídate y Cuenta con ENKIDU! © Agustín Villalpando Sánchez/ENKIDU.
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