Manuel
Villalobos Mendoza
Garrett
Evangelical Theological Seminary
Chicago
(Estados
Unidos)
La teoría queer no solamente
critica la construcción social que se ha hecho de los
binomios: sexo/genero, hetero/homo, hombre/mujer, sino que
su critica incluye a todas las personas que han sido
marginadas, por su raza, cultura, y posición de clase. Lo
Queer es lo raro, lo indómito, es la expresión de un
grupo humano por deshacerse de identidades vividas de
forma opresiva.
Lo Queer es diferencia plena,
ruptura con toda forma categorías que pueda ser utilizada
como arma de desprecio, clasificación, normalización y,
en definitiva, opresión. Jesús en los evangelios
continuamente desestabiliza el sistema político, y
religioso, al asociarse con gente “desviada” (prostitutas),
tocando gente que debería haber evitado (leprosos),
haciendo cosas contra la ley (violando el sábado).
Aplicando la teoría queer al mensaje de Jesús
argumentaremos que Jesús, cuestionó y reto, no solamente
el status quo de los ricos que oprimían a los pobres, si
no la forma de entender la “masculinidad”, “genero”
y el concepto de “familia”. Para ver como Jesús
desenmascara y ridiculiza el concepto de “masculinidad”
propongo analiza el dicho: “Porque hay eunucos que
nacieron así del seno materno, y hay eunucos hechos por
los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a sí
mismos por el Reino de los Cielos. Quien Pueda entender,
que entienda” (Mt 19,12).
En la primera parte del ensayo,
investigaremos cómo la cultura greco-romana y el antiguo
Israel, construían, organizaban y clasificaban al cuerpo
humano. El cuerpo masculino era modelo de virtud y honor,
mientras que el cuerpo femenino era paradigma de
vergüenza y deshonor. El cuerpo masculino era visto como
superior porque poseía un falo “externo” y visible.
En esta cultura falocéntrica, las mujeres y los hombres
que no tenían falo eran vistos como cuerpos “incompletos”.
En este contexto, el cuerpo mutilado
del eunuco representaba una amenaza para la masculinidad
de los hombres. ¿Por qué Jesús favorece a los mutilados
eunucos comparándolos con el reino de los cielos? ¿Cuál
es la enseñanza que quiere dar Jesús para la comunidad
nombrando y haciendo visibles esos cuerpos mutilados? ¿Qué
es lo que Jesús demanda de sus seguidores al presentar al
eunuco como modelo de discipulado? ¿De qué manera la
figura del eunuco amenaza la masculinidad de los hombres
adultos de la época de Jesús? Estas son algunas de las
preguntas que pretendo resolver en la segunda parte del
ensayo.
En la ultima parte del capitulo, nos
apropiaremos de la teoría queer y aplicaremos dichos
principios al mensaje de liberación que Jesús ofrece
para todas las personas. Las personas gays, lesbianas,
bisexuales y trasgéneros sin lugar a duda descubriremos
buenas noticias al ser incluidos en la nueva “familia”
que Jesús inaugura al admitir a los eunucos en su
movimiento. Demostrare que el dicho de Jesús de los: “eunucos
por el reino de los cielos” es subversivo, al
desestabilizar, y desarticular el “paradigma normal de
la masculinidad”. En este contexto argumentaré que las
enseñanzas de Jesús son verdaderamente queer por admitir
a un eunuco en su movimiento.
Sobre Manuel Villalobos Mendoza
Mi nombre es Manuel Villalobos
Mendoza, originario de México. Estoy
en el segundo año del doctorado (Biblia y cultura) en la
universidad: “Garrett Evangelical Theological Seminary”
de la ciudad de Chicago y me
resisto a ser invisible, marginado y catalogado de “enfermo”
e “intrínsicamente malo”. Centro mis energías en
construir una comunidad alternativa dentro de una
institución que cada día esta más lejos del mensaje
incondicional que Jesús nos ofrece en los evangelios.
Creo en el Dios de Jesús que sigue escuchando el clamor
de sus pobres, marginados y de las “no personas”. En
mi quehacer académico y teológico me esfuerzo por
ofrecer “Buenas Noticias” para todas las personas,
independientemente de su orientación sexual. En mis
estudios de doctorado he encontrado en la teoría queer mi
mejor aliada para desmantelar el abuso y manipulación que
se ha hecho del mensaje de Jesús. Mi esfuerzo es
recuperar la sacralidad del cuerpo y celebrar al Dios de
la diversidad.