Larissa
Pelucio
Nucelo
de Estudos de Genero Pagu
Universidade
de Campinas (Unicamp),
Brasil
En Brasil, distintamente de lo que
se pasa en otros países de Latinoamérica y sobretodo,
europeos, la categoría travesti describe un tipo
específico de expresión de género en la cual los
limites del masculino y femenino escapan. Las travestis
intentan marcar en sus cuerpos biológicamente masculinos
signos del femenino, aunque mantengan el pene, con el cual
conviven sin grandes dilemas. Valiéndose de una “apropiación
subversiva” de diversas técnicas protésicas, las
travestiti construyen sus cuerpos, sea quirúrgicamente,
por medio del la injesta de hormonas femeninas y/o,
recorriendo al saber de otras travestis conocidas como las
“bombadeiras”, o sea, aquellas que les ponen silicona
industrial para hacer más redondos los muslos, nalgas
etc. Eses investimientos corporales son orientados por una
“engeneria erótica” que las consagra como personas
bastante sensualizadas, hasta mismo porque la “no-inteligibilidad”
del género que la figura de la travesti encera acaba por
relégalas a la prostitución, lo que reforja la relación
entre travestilidade, desvío e criminalidad. En la
cultura brasileña hay dificultad en alocarse a las
travestis en una definición segura de género y
orientación sexual, lo que provoca una indefinición que
las torna fascinantes y peligrosas, seductoras e
poluidoras, con sensible predominancias de los segundos
términos de esas díadas. Esa indeterminación ha sido
prejudicial para ellas, aunque las travestis sepan valerse
de eso como forma de defensa accionando el “escándalo”
siempre que necesario. Las violencias simbólicas y
físicas cuotidianas y las restricciones del mercado de
trabajo se añaden a los deseos de moverse presente en la
constitución de la travestilidade, haciendo con que ellas
han estado siempre buscando experiencias más cosmopolitas
capaces de posibilitar con más rapidez el suceso de sus
proyectos de feminilización. Es en este marco que los
viagens hacia Europa tienen se presentado como una de las
posibilidades de acenso financiero, más bien, como una
oportunidad de vivir lejos de la marginalización y
discriminación que sufren en Brasil. La Europa
significará el punto de viragem, promoviéndolas en el
mercado sexual brasileño, agregando capital corporal y
material, lo que posibilita que acumulen también capital
simbólico. Aunque que organizaciones no gubernamentales y
la medía denuncien el tráfico de seres humanos para la
prostitución, los datos que reúno apuntan que esta no es
exactamente la realidad de la migración travesti, sino
que ese desplazamiento relacionase con un contexto más
amplio marcado por desigualdades estructuráis de género,
sexualidad y clase. Ese desplazamiento solo vislumbrase
como dichoso por haber una demanda para el tipo de sexo e
sexualidad que se espera de las travestis. Visto que
solamente en la relación que lo comercio puede ser
pensado. Una relación que pasa pela asociación entre
exotismo y erotismo. El primer termino guarda un sentido
largo. No se trataría solamente de un sexo con alguien de
otra cultura y con padrones estéticos que evidenciarían
esa pertenencia, pero también de un cuerpo no cuál os
géneros “deslizan” y confunden, sugerido prácticas
eróticas interditas. Tener una “mujer con penes” para
se acostar es divulgado pelas travestis como un “lujo”
que puede venir enrejado pelo “glamour” de una
hiperfeminilidad, formula que parece, dado o flujo
incesante de travestis brasileñas para a Europa, atender
a las demandas eróticas e os deseos de hombres europeos.
Sobre Larissa Pelúcio
Larissa Pelúcio, 44 años, ha hecho
sus estudios académicos en la Universidade Federal de
São Carlos, en la provincia de São Paulo, Brasil, donde,
recientemente ha defendido su doctorado intitulado “En
los nervios, en la carne, en la piel: una etnografía
sobre la prostitución travesti y el modelo preventivo de
Sida”. En los últimos años ha se dedicado a los
estudios queer, centrando sus esfuerzos en la
intersección entre género, raza, salud y sexualidad con
especial atención al lo “universo travesti”. Coordina,
en la misma universidad, el grupo de estudio “Cuerpo,
Identidad Social y Estética de la Existencia”
juntamente con el profesor doctor Richard Miskolci, con
quién ha organizado distinto eventos sobre la temática
queer. En este momento espesa sus estudios de
pos-doctorado sobre la migración de travestis brasileñas
hacia España, desarrollando esta pesquisa junto al
Núcleo de Estudos de Gênero Pagu, en la Universidade de
Campinas (Unicamp), Brasil.