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¿Cuál
diferencia sexual? No
me hables de género...
Lars
Bedurke
Instituto
de Estudios de la Mujer
Universidad
Nacional de Costa Rica
Costa
Rica
“Cuando
los hombres adoptan un disfraz de mujer lo que se
desestabiliza es el concepto mismo de género.”
J.
Butler
Una de las expresiones más conocidas sobre la
construcción de la identidad genérica la podemos
encontrar en Simone de Beauvoir: “no se nace mujer, una
llega a serlo”. Entonces desde 1949 ya se afirmaba que
no somos como somos por naturaleza. Partiendo de ahí se
puede iniciar la discusión – ¿cuándo llegamos a ser
mujer? ¿Hace falta un cuerpo femenino o también un
cuerpo masculino llega a serlo?
Preguntémonos con Judith Butler:
“¿Por
qué temer el hecho de que puede que haya formas en las
que la masculinidad surja en las mujeres y que lo femenino
y lo masculino no pertencen a cuerpos que han sido
sexualizados de forma diferente?” (Butler 2006: 280)
Esta discusión se empezó a desarrollar sobre todo
con el surgimiento de un movimiento de mujeres
“negras” de los Estados Unidos que cuestionaron la
concepción del papel de las mujeres expresado predominantemente en las investigaciones
feministas. Con el nacimiento de la teoría Queer
al inicio de los años 90 se ha enfocado mas la crítica
sobre los dispositivos heterocentrados
El interés en esta ponencia es resaltar los aportes
que provienen sobre todo de las corrientes postmodernas y
postestructuralistas del feminismo y de la teoría Queer;
poner en duda una noción esencialista del sujeto y
cuestionar la configuración heteronormativa que prevalece
en las investigaciones sociales y en muchos aportes
feministas. Enfocándose la investigación feminista en la
mayoria de los casos en el binomio hombre/ mujer.
Se propone este trabajo con un enfoque epistemológico
que critica la heterosexualidad obligatoria, la existencia
de una estructura binaria como naturaleza/cultura y la
división de los seres sexuados en sólo dos posiciones.
El trabajo se dedica a la deconstrucción de esta
concepción binaria. A lo largo del mismo se presentarán
algunas afirmaciones fundamentales, como, la de que el
sexo es una construcción social y que no existe una
correspondencia necesaria entre el sexo biológico y la
identidad sexual.
La tesis radical de Judith Butler es que las categorías
de hombre y mujer son una construcción social y que así
también la construcción del sexo responde a una
construcción social. Éste es el fundamento del trabajo.
Encontramos a la vez, que la dicotomía sexual es
correlativa de la heterosexualidad como obligatoria o
heteronormatividad. Es importante resaltar aquí que la crítica
no se relaciona con las prácticas heterosexuales sino con
las normas y la normatividad heterosexual. El rechazo al
apego homosexual como la forma para consolidar las normas
de género.
Un problema del feminismo (cultural) es el no haber
dudado de manera consecuente en el momento de usar el término
“mujer” como una categoría esencial. Dice Irigaray
que existe un solo sexo –el masculino. Será entonces el
sexo femenino una construcción opuesta en el juego dicotómico
a lo que entendemos por masculino.
El deseo de lograr una mejor representación de las
“mujeres” en el marco estructural dominante se puede
entender sólo como un proyecto que a fin de cuentas
afirma el poder dominante.
Según la propuesta de Judith Butler, las actuaciones,
a través de las cuales se construyen las identidades, no
son algo natural sino que se basan en la constante
repetición de actos que nos parecen naturales. El hecho
de vestirse como “hombre” por el hecho de tener un
pene es un acto repititivo que
aparenta una supuesta naturalidad.
Antes de las teorías butlerianas, Monique Wittig ya
hablaba de las posiciones dicotómicas de los sexos que
dan un aspecto de naturalidad aparente y son para ella ni
más ni menos que la construcción de una clasificación
política:
“The category of sex is the political category that founds society as
heterosexual.” Wittig plantea acabar con las categorias de
hombre y mujer. Ella considera que para los homosexuales
continuar llamándose hombre o mujer es mantener la
heterosexualidad.
En este caso la heteronormatividad.
Butler afirma que la sexualidad puede exceder y
desplazar al género.
Judith Butler afirma en su artículo ¿El fin de la
diferencia sexual?:
(…)
Los homosexuales se han apartado de su género, que al
convertirse en homosexuales cesan de ser hombres o mujeres
y que el género tal como ahora lo conocemos es
radicalmente incompatible con la homosexualidad. (…)
(Butler, 2006: 260)
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