|


La zona arqueológica se localiza en
la avenida Insurgentes Sur, en el cruce con Anillo Periférico, en
el Distrito Federal. La distribución de estructuras se extiende más
allá del enrejado de la zona; el conjunto llamado Cuicuilco B se
encuentra en el Centro Deportivo Villa Olímpica, y el Montículo de
Peña Pobre en el cruce de las avenidas Insurgentes y San Fernando.
Cuicuilco en opinión de Zelia
Nuttall, significa: “Lugar donde se hacen cantos y danzas”. El
sitio se ubica en el suroeste de la cuenca de México en un antiguo
delta del río formado por las corrientes que bajaban del Zacatépetl
y el actual bosque de Tlalpan.
Se afirma que el desarrollo del lugar,
desde época temprana, se debe a su posición estratégica, ya que
el occidente de la cuenca se conecta con la entrada al valle de
Toluca. Asimismo, se considera que el declive de Cuicuilco se generó
entre 100 a.C.-1 d.C., y aunque hubo una ligera recuperación
durante 1-150 d.C., la presencia de deidades del fuego, y ceniza
volcánica en los pisos, sugiere fuerte actividad volcánica en la
cuenca de México.
No obstante el abandono de Cuicuilco
como gran centro ceremonial, se continuó haciendo ofrendas hasta el
momento en que la localidad fue cubierta por las lavas del Xitle, lo
que ocurrió alrededor del año 400 después de Cristo.
Desde principios de este siglo El Pedregal fue un lugar atractivo
para definir las culturas antecesoras a las formaciones socioeconómicas
teotihuacana y mexica en la cuenca de México. Las investigaciones
en Cuicuilco B demostraron que el desarrollo del sitio es producto
de una dinámica interna.
Bajo esta perspectiva, aunque el
lugar era productor, hacia 600-200 a.C., de una nueva tradición cerámica,
también es evidente que el paisaje había sido configurado por la
sucesión de varias generaciones.
La periodificación establecida para
Cuicuilco debe considerarse tentativa. De acuerdo con ésta, la
ocupación más antigua se remonta hasta el 1200 a.C., en la cuenca
hubo una serie de aldeas de agricultores cuya configuración y
distribución en el espacio es similar. Hacia 1000-800 a.C. aparecen
plataformas de tierra cónico-truncadas con planta ovalada. Los
especialistas llaman a estos sitios cabeceras regionales; es decir,
eran de mayor jerarquía y funcionaban como centros de integración,
lo que resulta en la formación de cabeceras regionales mayores.
Si la enorme pirámide de Cuicuilco
es expresión de este incremento, entonces ello significa que este
nivel de desarrollo se alcanzó entre 800-600 a.C., ya que es la
fecha en que se construyó. En caso de ser cierto, el carácter
protourbano, característico de este nivel, podría haberse
extendido, también, por el Preclásico Tardío hasta el
debilitamiento de Cuicuilco entre 100 a.C. y 1 d.C. En este momento
comenzó el desarrollo de Teotihuacan, que en el Clásico fue un
centro urbano muy importante.
Tomado de la miniguía editada por el INAH.
Texto: arqueólogos Javier López Camacho y geógrafo Carlos Córdova
Fernández.
Fotografía: Carlos Blanco.
Días de visita: permanece abierto diariamente.
Horario: de 9:00 a 17:00 horas.
Servicios: museo de sitio, custodios, personal de vigilancia
y sanitarios.
|